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martes, enero 18, 2011

Discurso de Mario Vargas Llosa en Punta del Este


Señores ex presidentes del Uruguay, distinguidas autoridades presentes, señores directivos del banco Julius Baer, ante todo hoy día mi agradecimiento por haberme invitado a dirigirles la palabra.
Muchas gracias también por haber conseguido que la academia sueca me diera el premio Nobel, no sabía que la influencia del banco abarcaba también el ámbito de la literatura. Y muchísimas gracias a Carlos Alberto Montaner por tan impresionante presentación.
Después de las cosas que ha dicho, me temo que mi conferencia les va a parecer un clímax, pero bueno, esa es la manera de ser, generosa y solidaria de ese gran luchador por la libertad en América, que es Carlos Alberto Montaner. 

PROGRESOS DE AMÉRICA LATINA

Esta charla quiere fundamentalmente subrayar la importancia de la cultura, para que una sociedad sea verdaderamente democrática y libre. Pero como no quiero hablar en abstracto, prefiero referirme concretamente a estos temas a partir de la experiencia latinoamericana. Y comenzaré diciendo que, haciendo las sumas y las restas, la situación de América Latina en nuestros días me parece positiva, y mucho mejor que la de antaño. Creo que la comparación no hay que hacerla con la América Latina ideal con la que soñamos, sino con la América Latina que fue, que hemos vivido, y la actual. Si nosotros hacemos esta comparación, fundamentalmente pragmática, yo creo que los progresos son notables.
El primero de ellos, sin ninguna duda, es el hecho de que hoy día tengamos mucho menos dictaduras que en el pasado. Cuando yo recuerdo la América Latina de mi adolescencia y juventud, recuerdo dictaduras militares de un confín a otro confín. Las excepciones eran escasísimas, una de ellas, precisamente, el Uruguay, otra, Chile. Y luego prácticamente parábamos de contar. Aparecían regímenes democráticos que apenas sobrevivían pocos años y eran derribados por dictaduras militares.
Hoy en día tenemos muy pocas dictaduras. Cuba y Venezuela, que no ha llegado todavía a ser una dictadura cabal, pero se acerca cada vez más al modelo cubano. Y luego tenemos regímenes como los de Bolivia, o Nicaragua, que apenas merecen ser llamados democracias. Sin embargo, tanto Venezuela, como Bolivia, como Nicaragua y algunas otras democracias latinoamericanas, que parecen serlo de una manera relativa y caricatural, tiene, y esa es la gran diferencia con las dictaduras militares del pasado, un origen democrático. Fueron sus gobernantes elegidos en comicios más o menos limpios. Están ahí no por la fuerza bruta, sino por los resultados de unos comicios en los que hubo una mayoría que los apoyó. Desde mi punto de vista quienes votaron así se equivocaron, pero tenían derecho a equivocarse. La democracia permite a los pueblos elegir, pero eso no significa que los pueblos a veces no elijan mal, y a veces muy mal.
VENEZUELA
El caso de Venezuela es, en ese sentido, ejemplar. Desde mi punto de vista, lo que ocurre en Venezuela es catastrófico. Hay verdaderamente la destrucción de uno de los países que debería tener uno de los más altos niveles, no de América Latina, sino del mundo, por la extraordinaria riqueza de que la providencia lo ha dotado. Es un país que tiene además una tradición democrática importante, Venezuela ha sido un pueblo que se ha levantado contra los dictadores.
En mi juventud yo recuerdo las luchas de los venezolanos contra la dictadura de Pérez Jiménez, y el entusiasmo con que en toda América latina recibimos la liberación del pueblo venezolano. ¿Qué les pasó a los venezolanos para votar por Chávez? ¿Qué les pasó para votar por un comandante que se había sublevado contra un gobierno constitucional y contra un estado de derecho? Al que los militares constitucionalistas de Venezuela derrotaron y enviaron a los tribunales y a la cárcel, que es donde deben estar los militares golpistas. ¿Qué les pasó para pocos años después recibir a Chávez con los brazos abiertos como a un Mesías, como a un redentor?
No podemos olvidar que el comandante Chávez está donde está porque no una vez, sino dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete veces los venezolanos lo respaldaron, incluso cuando ya sabían lo que el comandante Chávez quería hacer de su país, de la economía venezolana, de las instituciones venezolanas. ¿Qué pasó? Precisamente ese el tema de mi conferencia de hoy: la cultura.
En lugar de ideas hubo pasiones, hubo instintos, hubo un gran desencanto con la democracia, que fue incapaz de satisfacer los anhelos, las expectativas que habían sido puestas por los venezolanos a partir de la liberación. Y eso que ha ocurrido en Venezuela, por desgracia, ha ocurrido en muchos otros países latinoamericanos. Para vergüenza nuestra, la de los peruanos, ha ocurrido en mi país. Un presidente elegido constitucionalmente a los dos años de subir al poder da un golpe de estado, destruye la democracia, y en lugar de ser excretado por la opinión publica, como deberían serlo todos los golpistas, y sobre todo los estadistas que traicionan su origen democrático, una mayoría de peruanos aplaudió y legitimó al golpista, que inauguró un período verdaderamente atroz, de atropellos a los Derechos Humanos, de saqueo de los recursos públicos, de tráficos ilegales y de crímenes monstruosos.
LA CULTURA AUTORITARIA
El señor Evo Morales, que está destruyendo sistemáticamente a Bolivia, un país que yo quiero mucho, porque pasé los primeros 10 años de mi vida, no tiene un origen legítimo. El señor Evo Morales no solamente ha ganado las elecciones una vez, sino dos y hasta tres veces. Y mientras las encuestas dicen que aun hoy día, cuando ya el pueblo boliviano empieza a padecer los primeros resultados de esa política terriblemente equivocada, que es la suya, hay aun una mayoría electoral que lo respalda.
Creo que este es un aspecto realmente muy importante. Las dictaduras en América Latina han caído muchas veces como un accidente natural sobre los países, es verdad. Los cuarteles se insubordinaban, destruían los estados de derecho frágiles con que contábamos y se imponían por la fuerza bruta en el poder. Pero este no ha sido siempre el caso. Ha habido muchos otros casos que los historiadores disimulan, porque significan un baldón en la historia de nuestros países, en que los dictadores fueron recibidos con bombos y platillos, y con fuegos artificiales. Yo he escrito una novela sobre uno de los dictadores más feroces que ha tenido América Latina, el generalísimo Trujillo, y aunque parezca mentira, y aunque como latinoamericanos tiene que avergonzarnos, Trujillo fue inmensamente popular. Trujillo, si el pueblo dominicano hubiera echado mano a quienes lo ajusticiaron, a los valientes que acabaron con esa dictadura, los hubiera linchado, no hubieran sido recibidos como héroes. Las miles de miles de personas que a lo largo de 24 horas desfilaron frente al cadáver de Trujillo rindiéndole homenaje, eran dominicanos humildes, que habían vivido en el miedo, en el terror, 31 años, y sin embargo, allí estaban.
En nuestros países, por desgracia, hay una profunda cultura autoritaria que viene de muy lejos y eso es algo que tenemos que reconocerlo si queremos vencerlo y superarlo. Porque mientras no hayamos acabado con esa tradición, nuestras democracias serán siempre frágiles, transitorias, y sobre ellas pesará siempre la amenaza de un retorno al autoritarismo. Dentro de ese contexto yo creo que tenemos que mirar con optimismo la América Latina de nuestros días.
IZQUIERAS Y DERECHAS DEMOCRÁTICAS
Hay un fenómeno muy interesante y novedoso respecto al pasado, tenemos una izquierda y una derecha, que creen en la democracia, por lo menos actúan como si creyeran en ella. Eso en el pasado era muy raro. Las izquierdas democráticas, las derechas democráticas eran, generalmente, sectores tan minoritarios que no conseguían imponer la democracia. Y cuando lo conseguían era por períodos muy cortos. Eso, hoy en día, ha cambiado. Tenemos unas izquierdas que, en países como Uruguay, como Brasil, desde luego, en el Chile de la concertación, aceptas las reglas del juego democrático, las respetan, dejan abierta siempre la posibilidad de la renovación política.
Y lo que es todavía más novedoso, en el campo económico han renunciado, discretamente, sin decirlo, a las recetas tradicionales de la izquierda para el manejo de la economía. Unas izquierdas que aceptan el mercado, que aceptan la disciplina fiscal, que alientan las inversiones, que en lugar de practicar la receta populista del desarrollo para adentro, abren sus fronteras, quieren exportar y quieren la economía del mundo venga a crear industrias y a desarrollar la economía nacional. Esa es una extraordinaria transformación. Hay sectores muy amplios de la izquierda que hoy en día son una garantía democrática y hay también una derecha democrática, que ya no cree que los militares deben resolver los problemas políticos de los países, sino que defienden el estado de derecho, defienden las instituciones democráticas, y están llevando a sus países a unos índices de crecimiento muy notables
.
Es el caso de Colombia, de Perú, de Chile, con Piñera, desde luego, y quizás lo más sorprendente es el caso de la mayoría de los países centroamericanos, una región del continente que fue como la tierra prometida del autoritarismo, de la brutalidad política, del hombre fuerte, y que ahora de un extremo a otro tiene comicios masivos, algunos más orientados a la derecha, otros más orientados a la izquierda, pero que juegan al juego democrático y que participan también de esos consensos a favor de una economía de mercado, que ya no hayan nacionalizaciones y que, aunque no lo digan ni lo reconozcan, ya no miran al empresario como el enemigo, el explotador, el responsable del atraso y la pobreza, sino más bien como el motor del crecimiento, del desarrollo y el factor neurálgico en la creación de la riqueza.
Esa es una novedad extraordinaria en nuestro continente y yo creo que justifica un cauteloso optimismo. Cauteloso porque todavía falta mucho por hacer y desde luego dentro de esos sistemas democráticos, encabezados por gobiernos de izquierda y de derecha, hay factores profundamente peligrosos para la supervivencia de la legalidad y de la libertad.
LA CORRUPCIÓN Y LA LEY
Me gustaría referirme a algunos de ellos. Creo que el primero de todos es la corrupción. La corrupción es una plaga que recorre el continente de un extremo a otro. En algunos países de una manera mucho más acusada que en otros, pero no hay ninguno que se libre de esa plaga. La corrupción es un cáncer para la democracia. Nada desmoraliza tanto a una sociedad como comprobar que quienes han sido elegidos en comicios legítimos dedicados a la responsabilidad política, utilicen ese poder en tráficos ilegales, para enriquecerse, para privilegiar algunas empresas y algunos individuos sobre los demás, y establecer unas prácticas que desnaturalizan la razón de ser de todas las ejecuciones de la democracia. Por eso la corrupción debe ser combatida con coraje y de una manera implacable y sistemática.
El gran problema que tenemos los latinoamericanos para combatir eficazmente la corrupción es el desapego a la ley. Ese es un problema todavía sin resolver en el continente. ¿Qué es el desapego a la ley? Les contaré una anécdota para que la idea quede más clara. Era el año 1966, me fui a vivir a Inglaterra, donde viví muchos años. Muchas cosas me sorprendieron, me conmovieron, me deslumbraron de la experiencia inglesa, no la comida, desde luego. Pero, quizás de mis años de Inglaterra lo que más me impresionó es algo que yo no había visto ni viviendo en Perú, ni en España, ni en Francia. La creencia natural del inglés, de que las leyes estaban bien hechas y que las leyes estaban hechas para favorecer el bien común, y que por lo tanto, la ley tenía una legitimación de tipo espiritual, no solo constitucional. Eso yo no lo había visto nunca antes, en Francia, en España, en Perú, se acataba la ley cuando no había más remedio, pero nadie pensaba que realmente las leyes expresaban un poder de tipo moral positivo.
En los países en los que yo había vivido generalmente había que resignarse a la ley porque estaba allí y porque había una penalidad. Porque la ley generalmente estaba hecha para favorecer a algunos contra otros. La ley era un instrumento de competencia en manos del poder encargado de dictarla y de aplicarla, de sancionar a sus infractores. Y allá el respetar la ley obedecía, más que el temor, al sentimiento natural de que aquello era bueno para la sociedad y había sido dictado con esa intención.
Ese sentimiento puede haberse modificado desde entonces, pero creo que los países más democráticos del mundo son los que dan consistencia, fuerza y credibilidad a ese ingrediente fundamental del trípode de la civilización, la legalidad. El desapego de la ley es una de las fuentes principales de la corrupción en América Latina.
Los latinoamericanos no creemos que las leyes están hechas para favorecer al bien común, siempre creemos que las leyes están dadas para favorecer a quienes mandan, a quienes tienen más influencia política, económica, militar, eclesiástica, o poder de cualquier tipo. Y que por lo tanto el respeto a la ley no goza de esa urgencia de tipo moral, cívica, que goza en los países verdaderamente democráticos.
Es verdad que en América Latina muchas veces la leyes están dadas por razones subalternas, para favorecer a algunos, y por lo tanto, perjudicar a los demás. Es verdad también que en América Latina muchas veces es difícil vivir dentro de la ley, cuando la legalidad es confusa y contradictoria. Yo recuerdo mucho cuando fui candidato en Perú, nosotros hicimos un estudio de la legalidad peruana y descubrimos que prácticamente no había una sola ley que no tuviera una contra ley. Y estando en un bosque legal complicado y absurdo, desde luego que es muy difícil que se mantenga el respeto a la ley. Ocurre lo contrario, hay un desprecio hacia una legalidad que es absurda e impracticable.
Si nosotros no conseguimos que nuestros ciudadanos vean en la ley una de las maneras de alcanzar la civilización, que es el objetivo último de la democracia, porque en sí misma no es un objetivo sino un elemento para llegar a la civilización, nuestras instituciones serán siempre débiles, frágiles y perecederas.
LA INDUSTRIA DEL NARCOTRÁFICO
Un problema suplementario en el caso de la corrupción en América Latina es la industria del narcotráfico. Es una industria que crecido de manera vertiginosa, que ha aprovechado muchísimo, mejor que muchísimas transnacionales en el mundo la globalización, el desvanecimiento de las fronteras, que tiene un nivel de modernización y sofisticación extraordinario, que se descentraliza que se adecua de a cuerdo a sus necesidades, como estamos viendo en países como Colombia, como México. Pero no hay que ser tan ingenuo de creer que aquello que ocurre en Colombia o México, no ocurrirá en el resto de continente. Ha empezado ya a ocurrir, está allí, escala por nuestros pies. El narcotráfico se expande y nadie ha conseguido hacerlo retroceder, a pesar de lo vertiginoso y astronómico de las sumas que los países, empezando por Estados Unidos, gastan en la represión del narcotráfico.
Pero el narcotráfico sobre todo es una fuente extraordinaria de corrupción, porque en muchos países cuenta con más recursos que el Estado, puede pagar mejores sueldos a las autoridades, a los jueces, a los parlamentarios, a los periodistas, hasta crear verdaderamente unos estados paralelos.
Si no paramos con el narcotráfico es muy posible que acabe con la democracia y que empiecen a surgir narco-estados, algo que de lo que algunos países han estado a punto de experimentar. La idea de que la mejor idea de combatir el narcotráfico es la represión es equivocada. Yo creo que hay ya pruebas suficientes en todos los años que llevamos padeciendo esa lacra, de que la represión no acaba con el narcotráfico, que la represión en cierta forma es un apego que permite que el narcotráfico haga cada vez ganancias más extraordinarias, y que sería ya hora de empezar a discutir sobre la posibilidad de una política totalmente distinta, una política de "descriminalización" del narcotráfico.
Creo que lo que ha ocurrido con el tabaco es ilustrativo. Si las sumas extraordinarias que se emplean hoy día en la represión se emplearan en la prevención, en una información destinada a mostrar a las sociedades los peligros, los riesgos y los que el consumo de las drogas causan, y a rehabilitar a quienes han caído, probablemente se tendrían beneficios más prontos, y sobre todo se acabaría con la delincuencia asociada al narcotráfico, que es el cáncer al que me he referido para las instituciones democráticas.
LA PROPIEDAD, SIGNO DE LA LIBERTAD
En ese trípode de la civilización, la propiedad es fundamental. No hay nada que haga sentir tanto la importancia de la legalidad y de la libertad a una persona, como ser propietario. La propiedad es el signo visible de la libertad, y lo es también de la legalidad, si una sociedad respeta la propiedad. Una democracia será siempre muy frágil en una sociedad en la que la propiedad esté concentrada en muy pocas manos. Todas las democracias funcionales, sanas, prósperas, son democracias de ciudadanos propietarios, y por eso en América Latina, donde la propiedad está todavía concentrada en tan pocas manos, si quieren tener raíces sólidas, deben trabajar por difundir la propiedad.
Eso no significa, como creen las tiranías socialistas, expropiar, crear propiedades colectivas es siempre una caricatura de la propiedad, sino crear un sistema en el cual la gran mayoría de ciudadanos puedan acceder a la propiedad.
En América Latina las políticas de privatizaciones, por ejemplo, han desaprovechado esa extraordinaria oportunidad. Una oportunidad que yo viví muy de cerca en Inglaterra, en el gobierno de la Sra. Thatcher. Ese es un aspecto que no nunca se ha alabado lo suficiente, de la política de la Sra. Thatcher. La manera en como se difundió la propiedad entre los ingleses que no tenían propiedad. Lo que se hizo, por ejemplo, con las viviendas donadas de interés social que pertenecían a las municipalidades y que fueron alquiladas por muy poco precio y que servían al partido laboralista para crear comunidades activas de electores. Cuando Thatcher privatizó esas viviendas, miles de miles de familias accedieron a la propiedad. Y ese acceso a la propiedad aumentó con la privatización del agua, con la privatización de la energía y más, con lo cual la difusión de la propiedad fue extraordinaria y le dio el dinamismo que sabemos a esa reconstrucción de la democracia inglesa que se vivió en aquellos años. Y yo creo que en América Latina nosotros necesitamos difundir la propiedad si queremos tener democracias verdaderamente sólidas.
Desde luego que no es la única manera, hay muchas otras y quizás la principal es creando un tema que los liberales discuten mucho entre sí y en el que yo creo apasionadamente: la igualdad de oportunidades.
Hay quienes dicen que hablar de igualdad de oportunidades ya es hablar de socialismo, no lo es. Hablar de igualdad de oportunidades es corregir una injusticia fundamental. El privilegio que tiene en una sociedad de grandes desigualdades económicas y sociales, lo que significa ser propietario, lo que se significa tener acceso a una educación de alto nivel y, por el otro lado, partir de condiciones en las que ya hay de entrada una enrome desventaja para labrarse un porvenir.
EDUCACIÓN PÚBLICA DE ALTO NIVEL
Una sociedad democrática crea igualdad de oportunidades de muchas maneras, pero principalmente a través de un sistema de educación pública de muy alto nivel.
Esa es la mejor manera de corregir en cada generación las injusticias y las desigualdades, y crear un punto de partida en el cual sea fundamentalmente a través del esfuerzo, del talento y de al creatividad, como se alcance la prosperidad y la fortuna, y no a través del privilegio de la herencia. Ese es un postulado de justicia en el sentido más generoso de la palabra. Lamentablemente la inversión en educación pública es muy escasa, y de esto es que lo gobierno no pueden aprovechar los resultados, el éxito de ese tipo de políticas de una manera electoral. Y por eso la educación pública en América Latina, por desgracia, vive en unas condiciones trágicas, y a veces tragicómicas.
La gran paradoja es que en muchos países la educación pública está en manos de sindicatos de extrema izquierda que conspiran contra todas las medidas que tienden, justamente, a elevar el rendimiento de la educación. Pero si no conseguimos que haya una educación nacional de altísimo nivel que permita a quienes carecen de fortuna y proceden de lugares humildes adquirir enseñanzas que los capaciten para competir digna y democráticamente para elaborarse un porvenir, las democracias serán siempre unas democracias frágiles y atrasadas.
No se necesita ser Suecia ni Suiza para tener una gran educación pública. Lo tuvo un país latinoamericano, lo tuvo la Argentina. Hoy día, cuando vemos las tragedias que vive la Argentina nos olvidamos que alguna vez argentina fue, no un país subdesarrollado, sino un país del primer mundo. Un país industrializado, cuando tres cuartas partes de la Europa occidental eran subdesarrolladas, un país que tuvo un sistema educativo que fue ejemplar para su tiempo. Un sistema educativo que en un momento logró prácticamente acabar con el analfabetismo en Argentina.
Luego, cuando Argentina comenzó a subdesarollarse políticamente, eso desapareció. Pero allí estuvo, se consiguió. Luchar por eso es luchar porque la cultura dentro de una democracia ese papel fundamental que no solamente garantiza la existencia y supervivencia de las instituciones, sino que produce un mecanismo de justicia para todas las generaciones. Esto es absolutamente fundamental si queremos que la sociedad sienta la democracia como una necesidad vital.
Solo unas palabras sobre el tercer trípode de la civilización, la libertad. Jean-Francois Revel, un gran pensador liberal de nuestro tiempo, y uno de los que conoció mejor América Latina entre los europeos, escribió en un ensayo magnífico sobre la libertad, que cada vez que escucháramos a una persona tratar de definir la libertad, había que desconfiar, porque generalmente quieren definir la libertad, quienes de algún modo u otro pretenden acabar con ella.
Creo que decía algo muy exacto. ¿Quién no sabe cuándo exista la libertad y cuándo no? ¿Quién no se da cuenta lo que es gozar de la libertad y estar privado de ella? ¿Quién que vive con el temor de ser sorprendido o descubierto, de alguna manera no sabe que la libertad a su alrededor ha sido recortada o suprimida? ¿Y quién que no tiene que pensar nunca en ella, no está viviendo de manera muy clara en libertad? No necesitamos definiciones para saber qué cosa es libertad y para saber cuándo ella es complicada. Lo que sí sabemos es que la libertad no es un estado fijo, rígido, invariable.
La libertad es un proceso, es un quehacer, y nada hace que aumente más esa libertad, como la cultura. La cultura no solamente son los conocimientos determinados, es también el desarrollo de una sensibilidad, de una imaginación, de una fantasía. Todo aquello que viene a través de la educación, de la información, de la prensa, de lo medios, y por supuesto, a través de la familia. Una sociedad educada es una sociedad irremediablemente díscola, es una sociedad a la que la cultura le ha hecho sentir que el mundo está mal hecho en comparación con el mundo que somos capaces de inventar, de crear, de desear.
Una ciudadanía díscola es una ciudadanía que es muy difícil de ser engañada y embaucada por cualquiera de las manifestaciones del poder.
Desde el punto de vista de la democracia debemos difundir la cultura, el espíritu crítico. Una sociedad se desarrolla extraordinariamente cuando los ciudadanos son cultos.
Los ciudadanos que son cultos difícilmente llevan a cabo esa abdicación, que significa, por ejemplo, respaldar a un dictador, abdicar frente a un dictador del derecho de pensar y de decidir qué es bueno, qué es malo para la sociedad.
Es verdad que hay algunos casos trágicos en la historia de pueblos que abrieron los brazos a un dictador y luego, por supuesto, lo pagaron carísimo. Un pueblo culto es crítico, es mucho más difícil de engañar, y por eso la cultura es un ingrediente fundamental, central, de la libertad. Defender y fomentar la cultura es crear unas sociedades vigilantes, que frente al poder reaccionan con entusiasmo o con hostilidad, según el poder favorezca o perjudique sus propios intereses.
Quiero terminar con una referencia a uno de los grandes pensadores de la libertad, quizás el más grande de la época moderna, Carl Popper. Él visitó España pocas semanas antes de morir, era un viejecito lúcido, a pesar de haber experimentado un problema cerebral bastante serio mantenía la lucidez, era impresionante verlo hablar del futuro que se nos avecina, y lo con optimismo. Decía algo así: muchas cosas andan mal en nuestro tiempo. Hay guerras, hay muertes, se cometen todavía genocidios, hay unas desigualdades monstruosas, hay hambre, hay plagas, mucha gente sufre. Sí, todo eso es verdad. Pero no olvidemos lo siguiente, nunca en la historia de la civilización hemos estado mejor que ahora. Antes siempre estuvimos peor y nunca, como hoy, hemos tenido en nuestras manos tantos conocimientos científicos, tecnológicos, tantas experiencias históricas como para dar una batalla exitosa contra todas las plagas de la humanidad. La ignorancia, la explotación, la enfermedad, la escasez. Cuando nos asalte la desmoralización y nos sintamos abrumados por los desafíos que tenemos delante, pensemos en eso; nunca hemos estado mejor, por primera vez tenemos los elementos suficientes para derrotar todo los que nos agravia, que nos enferma, que nos hace sufrir, que nos desmoraliza.
Ese sentimiento debería devolvernos el entusiasmo, el optimismo. Es verdad; por primera vez en la historia los países pueden decidir si quieren ser pobres, o si quieren ser prósperos, si quieren ser libres, o si quieren ser cautivos. Imitemos lo mejor y pongámonos en acción.
Muchas gracias.

lunes, enero 17, 2011

¿Qué nos ofrecen HOY, los Partidos Tradicionales?


¿Qué significa HOY, siglo XXI, Enero de 2011, ser blanco o  ser colorado? En el FB de Graziano Pascale se dio un debate sobre este tema y hasta ahora, nadie dio una respuesta  contundente.

No hubo prácticamente un solo aporte que mencionara sólidas bases FILOSOFICAS, el verdadero "ser" de una persona o colectividad. No se mencionó ningún PRINCIPIO rector en ninguna de las dos comunidades, sino que se mencionaron temas genéricos, referencias a Wilson o a Don Pepe, como si eso fuera un sustento sólido.

La propuesta lanzada por Graziano  nos está obligando a mover nuestras neuronas: ¿no deberíamos pensar en una tercera alternativa, por fuera de los Partidos Tradicionales, que una a un gran grupo de uruguayos tras principios comunes compartidos por los miembros de ambas colectividades? ¿Pero cuáles son estos principios comunes?

Yo sostengo que hoy la diferencia no es entre blancos, colorados y frentistas, sino que es entre liberales y estatistas, entre emprendedores y depredadores, entre capitalistas y monopolistas. En definitiva: la gran batalla es entre el individuo vs. el colectivismo.

El problema es que dentro de los partidos tradicionales tenemos a ambos grupos procurando hacerse un espacio. Un Jorge Batlle a favor del individuo por un lado y a varios dirigentes (hoy ocupando cargos en los Directorios de las Empresas Estatales), defendiendo la existencia del BROU "porque gana dinero" o de Ancap o de Antel. Un Lacalle a favor de mejorar la gestión de las empresas públicas y un Larrañaga "coqueteando" con algunas posturas de izquierda.

Esto sucede porque ninguna de las dos colectividades tienen una filosofía clara que los inspire e impulsen hacia adelante. Naufragan entre el liberalismo y el estatismo y procuran contentar a tirios y troyanos. No es posible.

Hay intendentes de los Partidos Tradicionales que defienden que sus intendencias administren empresas de ómnibus colectivo (como la vieja AMDET), compitan con los privados ofreciendo hotelería, no tengan indicadores de gestión transparentes y sigan destinando un 70% del presupuesto a pagarle sueldos a los empleados de ADEOM en vez de devolvérselo a los contribuyentes en obras.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre una Intendencia blanca, otra colorada y otra frentista? ¿Cómo vamos a evaluar la gestión de unos y otros? ¿Tienen un "modelo de gestión" que pueda ser replicable o sólo nos ofrecen "caudillos" inventados dos meses antes de la elección?

Veo que los partidos tradicionales se llenan la boca hablando de Nueva Zelandia pero no tienen NINGUN DIRIGENTE en cargos de gobierno que cobre su sueldo en base a resultados, que muestre indicadores de gestión transparentes, ni que convoque a conferencias de prensa mensuales para mostrar su evolución. Si a las Intendencias blancas y coloradas se les aplicara el ranking del Banco Mundial www.doingbusiness.org, dudo que salgan bien paradas.

Entonces, les pregunto públicamente a blancos y colorados:
·         ¿Cuál es su FILOSOFÍA de Gobierno? ¿Cuáles son los 3 principios rectores de vuestra gestión?
·         ¿Cuáles son los indicadores que demuestran que esos principios están en acción?
Por ejemplo: Si un principio rector es que "la prioridad la tiene el contribuyente y no el empleado público" el indicador a mejorar es el porcentaje que destinan a sueldos y a inversiones. Hoy es 70% sueldos y gastos y menos del 15% en obras.

Al conocer mejor la FILOSOFIA que los inspira y los objetivos que pretenden obtener, me resultará más fácil saber a quién darle mi voto dentro de 4 años. O tal vez haya que recurrir a lo que sugiere Graziano: una nueva alternativa.

Guillermo Sicardi, MBA

jueves, diciembre 30, 2010

Sí lloro por ti, Argentina.- por Mario Vargas LLosa



Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados.
 
El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo. Ese país que era un país de vanguardia 

¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy? ¿Qué pasó? ¿Alguien lo invadió? ¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible?
No, los argentinos se hicieron eso ellos mismos. Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones.

Eso es. El peronismo es elegir el error, es el partido de los resentidos más aberrantes, llenos de odio, de rencores viscerales, fascistas, enfermos de rabia inexplicable hacia todo lo bueno que sea diferente a su manera radical y fanática de ver las cosas, son por lo general incultos, ignorantes, ¡mediocres de mediocres! El peronismo es perseverar en el error a pesar de manera masoquista, enfermiza, en las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país.

¿Cómo se entiende eso? Un país con gentes cultas, absolutamente  privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que concentra todos los recursos naturales. ¿Por qué no es el primer país de la Tierra? ¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?

Porque los argentinos no han querido. Han querido en cambio ser pobres. Seguir a "caudillos" de pacotilla, "salvadores" de porquería, locos, desquiciados por su mismo odio a todo lo que sea diferente a su locura. Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. 

Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino.
Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina. La primera vez que fui allí quedé maravillado. Un país de clases medias, donde no había pobres en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo pudo llegar a la presidencia una pareja tan diabólica, manipuladora, populistas en grado extremo, corruptos de calle como los Kirchner gobernando ese país? ¡Al menos ya uno no está! ¡Esperemos que la que queda no pueda seguir hundiendo a ese otrora gran país argentino!

Sin embargo, a juzgar por sus diabólicas relaciones estrechísimas con el desquiciado, paria, bestia troglodita, de la extinta y queridísima República de Venezuela, todo parece indicar que ahora "Cristinita" se apegará aún más a ese escoria, aprendiz de dictadorzuelo, quien ya bastante le ha financiado su mandato a costa del noble pero incomprensiblemente inerte pueblo Venezolano. ¡Qué degradación política, qué degradación intelectual! Argentina y Venezuela, dos países extraordinarios vueltos pedazos por una sarta de demoníacos desquiciados

Por eso me pregunto ¿Cómo es eso posible?


Mario Vargas Llosa
(Madrid , 30 de Octubre del 2010)                        

lunes, diciembre 27, 2010

Mudamos el Blog hacia http://laempresaliberal.blogspot.com

Amigos,
He creado el Blog La Empresa Liberal (que es el título de este, mi blog personal) ya que con el tiempo iré tratando los temas propios del título del Blog por un lado y los más personales en http://sicardi.blogspot.com

Un abrazo,

Guillermo

jueves, diciembre 16, 2010

Proyecto de Ley Día del Emprendedor

Exposición de Motivos del proyecto de ley por el que se instituye el Día del Emprendedor, a celebrarse el primer  lunes de julio de cada año, cometiéndose al PoderEjecutivo la  programación y ejecución de las correspondientes actividades.

               El calendario reconoce días consagrados a distintas actividades y sectores de la sociedad, como el Día de la Industria, el Día del Patrimonio, el Día Internacional de la Mujer  o el Día de los Trabajadores. Se propone establecer por ley el Día del Emprendedor. Ese día podrá celebrarse de distintas maneras pero nunca dejando de trabajar, porque el trabajo creativo, innovador, fecundo, es precisamente lo que caracteriza al emprendedor. Dedicarle un día del año a esta figura es reconocer sus méritos, exaltar los  valores que encarna y proponerla como modelo válido a los jóvenes del Uruguay.

            Emprendedor es alguien que actúa por propia iniciativa y no por orden ajena; que crea antes de repetir;  que asume riesgos calculados en vez de optar siempre por la  seguridad de lo conocido; que toma decisiones y asume sus responsabilidades, sin echar sobre los hombros de otros el fardo que le toca cargar a él.

El emprendedor es un líder en el ámbito en el que actúa. Atrae a otras personas, forma equipos, los hace funcionar y logra mantenerlos en funcionamiento por el tiempo necesario para la concreción del proyecto. El emprendedor se propone objetivos,  reúne los  medios que hagan falta para alcanzarlos y trabaja hasta que efectivamente los alcanza. Los obstáculos que se le cruzan en el camino no lo disuaden, sino que lo acicatean; lucha y persevera todo lo que sea menester, hasta removerlos. El emprendedor no es un soñador que se conforme con sus sueños, sino un hacedor que quiere lograr lo que se propone y está resuelto a hacer lo necesario para conseguirlo. El emprendedor no pierde tiempo lamentándose cuando le va mal, ni criticando lo que hacen otros; aprende de sus errores, los corrige, redobla su esfuerzo y compite con sus rivales porque tiene confianza en sus propias fuerzas.

Hay emprendedores en todos los campos de actividad. Emprendedor es, por ejemplo, el empresario que crea sus propias empresas y logra prosperar y enriquecerse, como Francisco Piria, y emprendedoras son también las personas como la Madre Teresa de Calcuta, a quienes su vocación religiosa las lleva a fundar y sostener obras de caridad en el seno de los sectores más pobres de una sociedad. Emprendedores son los deportistas que se  proponen y logran una hazaña extraordinaria, como los marinos uruguayos que hace décadas recorrieron el mundo a bordo del “Alférez Cámpora”. Emprendedor es también el artista que, no conforme con crear, se empeña en difundir su manera de ver el mundo con fervor de apóstol y funda una escuela,  como lo fue por ejemplo el legendario Taller Torres García.

            Así como hay campos más o menos fértiles para la agricultura, hay sociedades más o menos propicias para que en ellas se formen y actúen los emprendedores.  La sociedad uruguaya no forma parte del grupo de las primeras. Ello es así por algunas razones que vienen del fondo de nuestra historia de colonia española,  y por otras que lucen la impronta de los tiempos que corren. No intentaremos esbozar aquí los rasgos de ese perfil cultural del Uruguay que hace que sólo un 7% de los jóvenes diga que quiere ser empresario, mientras decenas de miles de personas sueñan con ser ujieres en el Palacio Legislativo. Lo que importa es que una sociedad que valora  por sobre todo  la seguridad del empleo público y el sagrado inviolable de la jubilación, que desconfía del éxito y de los innovadores, difícilmente genere oportunidades, prosperidad, bienestar y una visión de la vida esperanzada y constructiva.

            Modificar siquiera parcialmente la escala de valores de una sociedad, los criterios según  los cuales  juzga el desempeño de sus miembros  y recompensa a unos o a otros, no es tarea sencilla; seguramente, no ha de lograrse sólo con la institución de un “Día del Emprendedor” ni con alguna otra medida de similar naturaleza y alcance. Pero “principio quieren las cosas”, y el que un paso no sea suficiente para alcanzar la meta no es razón para dejar de darlo. La acción del Estado, en este caso a través de la ley, puede contribuir a lograr cambios culturales, si tiene la energía y la continuidad necesarias para ello y si logra articularse eficazmente con esfuerzos en el mismo sentido, provenientes de fuera del Estado. En el Uruguay, hoy, hay diversos grupos y asociaciones que promueven los valores del “emprendedurismo”. El establecimiento, por ley, de un “Día del Emprendedor”, puede servir de foco a sus trabajos y darles un nuevo impulso.

             El día elegido para el propósito indicado es el sugerido precisamente por el líder de uno de esos grupos, el Dr. Guillermo Sicardi: el primer lunes del mes de julio de cada año. Sicardi explica que eligió el primer lunes, porque el emprendedor es un iniciador, no un mero continuador de lo que hicieron otros, y porque el lunes representa el comienzo de la semana laboral, es decir, el comienzo del esfuerzo en pro de la concreción de los proyectos. En vez de decir “¡Gracias a Dios es viernes!”, dice Sicardi, quienes tienen fibra de emprendedores anhelan la llegada del lunes, porque quieren hacer, concretar, realizar.

            El mes elegido es el de julio –sigue explicando el proponente- porque cuando al cabo de la primera mitad del año muchos comienzan a pensar ya en las vacaciones, los emprendedores se mantienen enfocados en sus objetivos, empeñados en aprovechar cada día para trabajar en pro de su consecución.

             Se comete al Poder  Ejecutivo la programación, organización y ejecución –por sí o por intermedio de otros actores, públicos o privados- de las actividades con las que haya de celebrarse, cada año, el “Día del Emprendedor”. Parece conveniente darle al Poder Administrador amplias facultades para que, escuchando a todas  las voces que quieran aportar ideas y aprovechando la experiencia de otros países, escoja en cada ocasión los motivos y los instrumentos más  apropiados para la celebración. Podrán ser ellos –dicho sea como ejemplo solamente- el homenaje a personalidades o instituciones destacadas por su aptitud emprendedora o por el apoyo que ofrezcan a los emprendedores, el reconocimiento a emprendimientos especialmente importantes, la premiación de emprendedores jóvenes y mujeres emprendedoras, el otorgamiento de facilidades o estímulos para la concreción de iniciativas que se consideren merecedoras de ese apoyo u otras medidas similares, que irán cambiando según lo aconsejen las circunstancias. Lo importante es que una vez al año por lo menos, el país reconozca y aplauda la tarea que cumplen todos aquellos que con su esfuerzo crean riqueza  y valor, en todos los campos de la actividad humana.

            Podría decirse que la celebración que proponemos no es sino el complemento del ya clásico “Día del Patrimonio”: si disfrutamos de lo hecho, de lo logrado, de lo que ya forma parte del patrimonio nacional, justo es que celebremos y reconozcamos el valor de lo que está en el origen de ese patrimonio, que es la actitud emprendedora de quienes un día se pusieron a trabajar para construirlo.

            Reconocer el valor social de los emprendedores hoy, es la mejor manera de asegurarnos de que tendremos un patrimonio nacional para disfrutar mañana.

Ope Pasquet
Senador

domingo, diciembre 12, 2010

El rol de los Municipios: ¿hacer o dejar hacer?

En el foro de Facebook de uno de los 19 Intendentes Municipales uruguayos, le pido que me presente su plan estratégico y sus indicadores de gestión y en vez de ello, recibo estos particulares comentarios de sus fans y de su Director de Comunicaciones.

Me gustaría saber la opinión de los emprendedores para entender si estas visiones y concepciones sobre el rol del Estado las creen favorables al desarrollo del “espíritu emprendedor” o contrarias al mismo

Aclaro no se trata de un debate político, sí de un debate sobre cuál es el rol del Estado y sus principales funciones para “eliminar obstáculos al crecimiento”, como propone el Banco Mundial a través de su ranking www.doingbusiness.org

(En vez de indicadores objetivos, la gente prefiere basarse en “percepciones”)
“Yo creo que mejor que ver "indicadores" visites (nuestro Municipio) y veas en qué estado se encuentra y las obras que se están haciendo… “
“ … la gente lo sintió y lo aprobó de gran manera, y no es necesario publicar (indicadores), simplemente con el vivir día a día en (nuestro Municipio) y los vivos testimonios de nuestra gente basta, me parece”.


(Cuando propongo compararnos con los mejores del mundo, me contestan:)
“Sucede señor Guillermo, que es imposible que nos comparemos con lo mejor del mundo, más del 50% de la población debería operarse del cerebro, por elegir un gobierno mediocre buscando emparejar para abajo”. (Se refiere al Gobierno Nacional del Frente Amplio)


(También me acusan de “tecnócrata”)
“Pero qué pena Sicardi, tantas veces que leí sus notas sobre dar para adelante, sobre "qué bueno que es lunes" y sobre apoyar al emprendedor, ahora leo esto, tanta opinión llena de lenguaje académico y sin la información básica necesaria para dar una opinión.


(¿Si los planes están porqué no los publican?)

“Que usted desconozca los planes y objetivos, no implica que no existan”.


(Ojos que no ven, corazón que no siente)
“No pongo en duda los conocimientos del sr Guillermo, pero no puedo estar de acuerdo con algunos de sus conceptos, como el no ve números, ni publicados en internet, cree que en esa intendencia no hay plan, ni hay equipo, es algo muy subjetivo”.

(O sea que lo “objetivo” es darme una vuelta por el municipio y llevarme una impresión personal, y lo “subjetivo” es leer un informe donde poder comparar cifras. El concepto es raro.)
(Por otro lado, el Director de Comunicaciones de esta comuna, se jacta que figuran en los mejores lugares de un Ranking sobre “Transparencia Digital”, publicado por Búsqueda. ¿A quién le hago caso?)

(Sostienen que el Estado tiene que competir con los privados en servicios turísticos).
“La Intendencia posee servicios turísticos: un hotel, bungalow, cabañas, etc. Se están separando por unidades de negocios independientes, para verificar cual gana, quien pierde, identificar causas, corregir ineficiencias, y en definitiva elevar el nivel de todos los servicios. Y competir con los privados, por qué no, pero no para superponer esfuerzos sino para mejorar la oferta. Ese es el camino”

 (¿Ese es el camino? ¿El estado administrando hoteles y bungalows para competir con los privados? Creí que el muro de Berlín había caído hace unos cuantos años)

(El rol del Estado Municipal: “darle una manito a la gente”)
“No se puede mal gastar la plata que no es de uno. Cuando se trata de la plata que aporta la gente a través de los impuestos se debe ser celoso. Sin perder de vista, jamás, que la gente elije a sus gobernantes, sobre todo locales, para que le ayude a solucionar sus problemas, que generalmente son "chicos para el mundo", pero "inmensos para uno". Y ahí debe estar la mano del Estado porque eso no lo arregla la competencia ni el mercado. “


(Primero el Estado “corajudo”, "innovador" y "visionario" luego los empresarios “cobardes” y jugando "a la segurola")

Así nacieron TODAS las (área de negocio turístico), con inversiones iniciales que eran municipales, porque el privado no arriesga hasta tanto ver infraestructura suficiente que le pueda asegurar un retorno a su inversión. Esa infraestructura integra al patrimonio de los (ciudadanos del municipio). No se puede vender porque sí, solo basándose en una concepción ideológica ultra neoliberal y demostradamente fracasada en el mundo entero.


(El Estado prestando servicios de transporte urbano con empleados públicos, parece que no hay empresas privadas capaces de hacerlo)
“También revelas ignorancia sobre el tema del boleto. La empresa de transporte (colectivo), para tu disgusto, es municipal. No de ahora, lo es desde hace muchos años”.


(Una extraña manera de amar a la patria: quedarnos con resultados mediocres y no compararnos con los mejores)
“si algo me enseñaron los mayores, es a respetar la tierra donde nací, sin ser patriotera, ni enrollarme ninguna bandera, esto es Uruguay, no Chile ni Nueva Zelanda, acá nos tocó nacer y desde este lugar tratar de lograr lo mejor …”
(Con esta mentalidad “yorugua”, ¿algún día llegaremos a parecernos a Chile o Nueva Zelandia”)

Bueno, luego de leer esto realmente me cuesta un poco decirles el clásico “gracias a dios es lunes”, pero siempre es un buen día para cambiar y mejorar.

Un cordial saludo y aguardo sus comentarios.

Guillermo Sicardi, MBA

viernes, diciembre 10, 2010


¿Por qué algunos odian a los Estados Unidos ?

* Le ganaron la guerra a los nazis y "no se quedaron" con ningún país europeo.
¿Cómo está Europa hoy en día?

* Le ganaron la guerra a los japoneses y "no se quedaron" con Japón.
¿Cómo está Japón hoy en día?

* Recuperaron parte de Corea hasta el paralelo 38 y "no se quedaron" con Corea. Basta comparar el desarrollo, economía, fuentes de trabajo y bienestar social de Corea de Sur hoy en día con el de Corea del Norte para evaluar quien salió mejor parado.
¿Y entonces?

Aquí hay tres ejemplos de respuestas ejemplares a comentarios contra USA:
 
1.  Cuando en Inglaterra, durante una gran conferencia, el Arzobispo de  Canterbury le preguntó a Colin Powell si los planes de USA hacia Irak no eran otra cosa que más construcción de "el imperio" por parte de George Bush, este le respondió:

“Con el transcurrir de los años, los Estados Unidos han enviado a muchos de sus mejores jóvenes, hombres y mujeres hacia el peligro, para luchar por la causa de la
Libertad más allá de nuestras fronteras. Las únicas tierras que hemos pedido a cambio han sido apenas las necesarias para sepultar a los que no regresaron”.   
    Se hizo un gran silencio en el recinto...

2.  Durante una conferencia en Francia, en la que participaba un gran número de ingenieros franceses y americanos y de otras nacionalidades, en el receso, uno de los ingenieros franceses dijo serenamente: "¿Han escuchado la última estupidez de George Bush?... Envió un portaaviones a Indonesia para ayudar a las víctimas del tsunami.  ¿Qué es lo que pretende hacer, bombardearlos?”

 Un ingeniero de Boeing se levantó y respondió serenamente:
“Nuestros portaaviones tienen tres hospitales a bordo, que pueden tratar a varios cientos de personas. Son nucleares, por lo que pueden suministrar electricidad de emergencia a tierra, tienen tres comedores con capacidad para preparar comidas para 3.000 personas tres veces al día, pueden producir diariamente varios miles de galones de agua potable a partir de agua de mar, y tienen media docena de helicópteros para transportar victimas desde y hacia el buque. Nosotros tenemos once barcos iguales. ¿Cuántos buques así ha mandado Francia?”
De nuevo, silencio sepulcral.

3.   Un almirante de la Armada de los Estados Unidos estaba en una conferencia naval que incluía almirantes de la Armada americana, canadiense, inglesa, australiana, y francesa. Durante un cóctel se encontró con un grupo de oficiales que incluía representantes de todos esos países. Todo el mundo conversaba en inglés mientras tomaban sus tragos, pero de repente, un almirante francés comentó que, si bien los europeos aprenden muchos idiomas, los americanos se bastan tan solo en el inglés.
 Entonces preguntó: “¿Por qué tenemos que hablar inglés en estas conferencias? ¿Por qué no se habla francés?”
 - El almirante americano, sin dudarlo, respondió: "Tal vez es porque los británicos, los canadienses, los australianos y los americanos nos las ingeniamos para que ustedes no tuvieran que hablar alemán, por el resto de sus vidas”.
 ¡Se podría haber escuchado la caída de un alfiler...!


¿Saben dónde está el secreto de los americanos?

Muy sencillo, hace más de 150 años aprendieron algo que en Latinoamérica pareciera que no hemos ni queremos aprender. Son sólo diez muy simples premisas:

 DECÁLOGO DE ABRAHAM LINCOLN:

 1.- No se puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.

 2.- No se puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.

 3.- No se puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.

 4.- No se puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.

 5.- No se puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.

 6.- No se puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.

 7.- No se puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.

 8.- No se puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.

 9.- No se puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa.

 10.- No se puede ayudar a los hombres realizando por ellos permanentemente lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.
 
 

lunes, diciembre 06, 2010

Los Emprendedores no cobran Aguinaldo

El llamado Aguinaldo tiene un hermoso nombre técnico: "Sueldo Anual Complementario". Y una base con pies de barro.

1 - "Complemento" ¿a qué? y ¿por qué?. Si complementa los 12 sueldos recibidos durante el año, parte de la base que esos sueldos no son suficientes y por lo tanto hay que "complementarlos". Pero si el "sueldo no alcanza", el complemento debe ser en base a un acuerdo, a un intercambio de valor por valor, no aplicado en forma genérica.

2 - Como no surge de un acuerdo libre de partes, es impuesto por los Legisladores, políticos simpáticos y generosos con el dinero ajeno. Ellos, que no producen nada, que no pagan un sólo sueldo en sus actividades y vidas privadas, les exigen a los que sí producen que lo hagan.

3 - La economía ajusta por cantidad o por precio. Me obligas a pagar aguinaldo, entonces tengo que bajar el salario mensual, de tal manera que los costos anuales totales cierren. La otra alternativa es contratar menos gente. La "generosa" propuesta para defender al trabajador, termina perjudicándolo: menos sueldo mes a mes y más desempleo.

4- El Emprendedor no tiene aguinaldo asegurado. El emprrendedor, el que tiene la idea del negocio, el que arriesga capital y prestigio propio, el que trabaja de 0 a 24 (porque hasta durmiendo trabaja), no tiene aguinaldo. El que trabaja de 9 a 17, sí lo tiene.

5 - La injustica mayor: los empleados públicos, muchos de los cuales no merecen ninguno de los 12 sueldos que cobran mes a mes, reciben uno extra, un sueldo "complementario". Un pemio a su inacción, desidia y falta de calidad en los servicios que brindan. Es paradójico, por decir lo menos.

6 - El Emprendedor es el único que no tiene "Derechos Adquiridos", no tiene "clientes adquiridos", ni "líneas de crédito adquiridas". Lo único que tiene son "Responsabilidades Asumidas" y si hace todo bien, si planifica bien, si invierte bien y si no le ponen obstáculos, puede recibir su "aguinaldo". De lo contrario, veranea en el patio de su casa y se refresca con una manguera.

Nuestro aguinaldo nos lo pagamos con dinero que hemos generado y también con nuevas ideas, con nuevos proyectos y con nueva energía. ¿Qué sería del mundo si les dejamos el dinero para los aguinaldos y nos quedamos con nuestras ideas, nuestros proyectos y nuestra energía?


Guillermo Sicardi, MBA
www.DiaDeLosEmprendedores.org

domingo, diciembre 05, 2010

No le tema a los mediocres ni a los patoteros

Las Asambleas Técnico Docentes (los Sindicalistas) cuestionan el Plan Ceibal.

“Quizá debamos preguntarnos si es legítimo sacrificar la construcción de infraestructura y el mejoramiento de las condiciones de trabajo y estudio, por problemas presupuestarios derivados de la inversión en equipos informáticos que, indefectiblemente, tienen asegurada su obsolescencia al cabo de muy pocos años”,

Para los docentes de Secundaria, las nuevas tecnologías “solo pueden convertirse en aliadas de la transformación educativa si se articulan y se subordinan a un proyecto social y educativo que no es el actual”. (El Observador 05/12/2010)

Esta es la concepción totalitaria de los sindicalistas del PIT-CNT: seamos todos "solidariamente burros", sacrifiquemos el desarrollo de la mente individual de cada muchacho, de cada alumno, en aras de un "proyecto social", que no es otra cosa que crear "el hombre nuevo", sin cerebro, sin mente propia, gobernado por un partido único.

Estos totalitarios, neo marxistas (ellos gustan de hablar de los neoliberales, yo hablo - también despectivamente - de los neo marxistas), no quieren Internet porque Internet es sinónimo de LIBERTAD, de la búsqueda de la propia felicidad (cada uno mira los contenidos que más le gusten), es el acceso al debate, a conocer todas las opiniones, a saber qué sucede en el mundo, a entender cómo se crea la riqueza ...

Nada de esto es compatible con el Sindicalismo comunista uruguayo. Como no lo es con el régimen comunista de Cuba, de China, de Laos o Vietnam del Norte, donde el acceso a Internet (es decir a la LIBERTAD) está restringido.


No permitan que estos patoteros se salgan con la suya. Averigüen qué les están diciendo estos docentes mediocres a sus hijos en el salón de clases (sean colegios públicos o privados); pídanle a sus hijos que graben con los celulares cuánto disparate digan sus docentes en clase, desde la burradas idiomáticas y conceptuales, hasta aquellos que quieren "pasar línea" en forma sutil o grotesca.

No le teman a los mediocres. Y menos a los patoteros. Por lo tanto, no le tema al PIT - CNT.