Buscar este blog

jueves, agosto 18, 2022

Emprendedores con Endeavor


Emprendedores con Endeavor

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 18 de agosto de 2022.



El pasado jueves 11 de agosto asistí a la Mega experiencia Endeavor, un evento donde esta organización internacional sin fines de lucro mostró de qué manera apoyan y potencian el crecimiento de empresas locales para llevarlas al mundo.

Entre las empresas uruguayas que fueron mentoreadas por el equipo de Endeavor se encuentran Pedidos Ya, d-Local, Lolita, Memory Computación, SEG Ingeniería o TiendaMía (entre otras), las que pudieron escalar a nivel internacional.

Esto no es sólo bueno para estas empresas, sino que también es muy bueno para nuestro país. Es algo similar a lo que sucede con un buen jugador de fútbol celeste que se luce en el exterior: cuando la gente lo ve jugar se pregunta ¿de qué país es? y si ese país pudo lograr un jugador tan bueno, ¿acaso no habrá otros tan destacados? El mismo efecto se obtiene cuando los emprendedores uruguayos trascienden fronteras: atraen la vista de nuevos inversores y busca talentos hacia Uruguay.

El evento tenía una suerte de slogan que comunicaba su propósito: “inspirar, capacitar & hacer networking”. Si bien estos tres son factores muy importantes para emprender, me quiero detener en el primero: inspirar. 

Todas las historias personales que se contaron detrás  de cada emprendimiento tuvieron componentes de creatividad, sacrificios, correr riesgos, planificar  persistir aún ante resultados desanimantes. Escucharlas, realmente motivaba, emocionaba o inspiraba.

Si nuestros jóvenes escucharan este tipo de historias en las escuelas, liceos y universidades, seguramente muchos de ellos pensarían en emprender por sí mismos o emprender dentro de las empresas que los emplean. También estos relatos sirven para entender el rol y los valores que tiene que poner un emprendedor en acción para llevar adelante el negocio.

Hay que reconocer que los emprendedores tienen cualidades personales muy particulares, como las tiene cualquier otro arte o profesión. Y así como valoramos las cualidades técnicas de un jugador de fútbol, lo protegemos, lo alabamos y no nos molesta que cuente sus ingresos por millones, también deberíamos reconocer la capacidad de los emprendedores de traernos productos y servicios de mejor calidad o precio, generar empleos, pagar impuestos y dar la oportunidad de tener un trabajo y un ingreso a que ellos que no podemos generarlo por nosotros mismos.

Si esto mejor se comprendiera, seguramente muchos sindicatos y fuerzas políticas dejarían de poner su mira sobre la cabeza del empresario y trabajarían más coordinadamente para potenciar los talentos de unos y la capacidad de ejecutar de los otros. Así, sin duda seríamos una sociedad mucho más próspera.


viernes, agosto 12, 2022

El networking como ascensor socioeconómico


El networking como ascensor socioeconómico

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 11 de agosto de 2022.


“Dime con quién andas y te diré quién eres”. Este refrán tiene (en parte) razón. El ser humano es un ser gregario y tendemos a relacionarnos con “gente como uno”, pero no siempre elegimos “buenas compañías”. Un reciente estudio de la Universidad de Harvard (publicado en la revista Nature ), concluye que “crecer en una comunidad conectada entre clases (ricos y pobres) mejora el resultado de los niños (en el correr de sus vidas) y les da una mejor oportunidad de salir de la pobreza”.

El New York Times  escribe sobre esta investigación diciendo que “el estudio trata de cuantificar el efecto de varias maneras. Creo que uno de los más nítidos compara a dos niños similares que provienen de hogares de bajos ingresos: uno que crece en una comunidad donde los contactos sociales provienen principalmente de la mitad inferior de la distribución socioeconómica, y otro que crece en una comunidad donde los contactos sociales provienen principalmente de la mitad superior. La diferencia promedio entre los dos, en términos de los resultados esperados en adultos, es significativa entre un niño que crece en una familia que gana $27,000 al año y uno que crece en una familia que gana $47,000”.

El estudio procura sumar elementos para definir mejores políticas de movilidad ascendente, y si bien la educación es un factor clave para lograrlo, lo cierto es que si los jóvenes, aun cuando recibieran la mejor educación posible lo hacen dentro de su grupo socioeconómico y cultural, los avances no son tan buenos como si el grupo  estuviera integrado por miembros de diferentes clases sociales.

Es que no se trata solo de dinero. Los pobres suelen ser pobres porque piensan en términos de escasez, en cambio, los ricos suelen ser ricos, porque piensan en términos de abundancia. El Robin Hood Index lo muestra claramente: si se repartiera toda la riqueza en partes iguales, en pocos años el 80% de los ricos volverían a ser ricos y el 80% de los pobres volverían a ser pobres.

Además, la expectativas sobre el futuro y el abanico de opciones que surcan la mente de ambos segmentos, es bien diferente. Si en tu entorno conformado por familiares, vecinos, amigos y conocidos, la mayoría de ellos tienen empleos básicos, viven en viviendas pequeñas y ni siquiera se animan a pensar en proyectos más ambiciosos, eso sin duda influye en el joven, que de alguna manera se auto censura a pensar en grande.

En cambio, cuando ese joven se ve capaz, inteligente, decente, generoso y dispuesto a esforzarse para salir adelante en la vida (sea laboralmente, en el deporte, socialmente o para conformar una familia), se da cuenta que tiene las mismas o más cualidades que su compañero “rico”, eso le da la confianza para lanzarse a nuevas aventuras.

Además, esa red de contactos que se crea en el liceo y la universidad, facilita que las personas mejor ubicadas en la escala social, estén dispuestas a abrirle las puertas y oportunidades a ese compañero que -si bien su familia no supo o no pudo hacer dinero- se trata de una persona inteligente y confiable. Entonces, ¿por qué no tenderle una mano? 

Según Raj Chetty, economista de Harvard y uno de los cuatro autores principales del estudio dice que “parece haber tres mecanismos principales mediante los cuales las amistades entre clases pueden aumentar las posibilidades de una persona de escapar de la pobreza. El primero es la ambición aumentada: la familiaridad social puede dar a las personas un sentido más claro de lo que es posible. La segunda es información básica, como cómo solicitar ingreso a la universidad y ayuda financiera. El tercero es la creación de redes, como obtener una recomendación para una pasantía”.

Al igual que Facebook, el mal sistema educativo público ha hecho que las personas con un poco más de poder adquisitivo traten de enviar a sus hijos a colegios privados, y lo más paradójico es que ni siquiera lo hacen para que aprendan más (cosa que lamentablemente no sucede), sino para asegurarse que tengan clases todos los días y se relacionen mejor socialmente. Esto genera sesgos y brechas difíciles de cerrar.

Como yo fui a la escuela pública en la década del 60, sé de las ventajas de esa integración social que se daba naturalmente en el aula y en los recreos. Por eso creo que hay que implementar urgentemente el sistema de “vouchers” escolares, para que cada joven reciba una suerte de cheque que pueda usar para pagar su educación, sea en una institución pública o privada. Algunos colegios tomarán ese cheque a cambio del curso completo y otros cobrarán un plus, pero eso permitirá que los jóvenes reciban mejor educación (por la propia competencia entre colegios públicos entre sí y entre colegios privados) y, además, se integren socialmente y eso sirva de ascensor social.

La prueba del nueve a esta iniciativa es muy sencilla: pregúnteles a los padres a qué colegio quiere enviar a sus hijos si no tuvieran una restricción económica y estoy seguro que escogerán mejores opciones que las que reciben hasta ahora. Que se haga. Por el bien de los jóvenes y por el bien de toda la sociedad.

 


martes, agosto 09, 2022

Los planes sociales.


Los planes sociales.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 4 de agosto de 2022.



  • “No quiero trabajar por la misma plata que gano por quedarme en mi casa cobrando un plan"

  • “Tengo 34 años y si el plan durara hasta que tuviera 50 años, ¡sería un golazo!”

  • “Y a vos ¿qué carajos te importa si tenemos hijos como conejos o no? ¿Qué carajos te importa si queremos vivir del Estado?”

  • “Esto no es mi problema, es problema del presidente. Si no te gusta, renuncia (a tu trabajo) y ponete a cobrar planes”

Palabras más, palabras menos, éstas son declaraciones de Mariana Alfonzo, una argentina con cinco hijos (el primero lo tuvo a los 15 años), terminó el secundario, se expresa muy bien, pero trabaja de “planera”, recibiendo dinero del Estado a cambio de hacer nada, a través de diferentes planes sociales que son asignados por militantes políticos del peronismo llamados “punteros”.

Esta mujer no siente culpa alguna por recibir un dinero que el Estado le quita a quienes sí trabajan de sol a sol, incluso a su propio ex marido y padre de sus hijos, que se levanta a las cuatro de la mañana para trabajar en la construcción. Su ex marido le dice que es una vaga y ella se siente “discriminada” por tal calificación.

Este tipo de planes sociales no ayudan a la gente a salir de la pobreza sino a mantenerla en ella indefinidamente, porque -como bien dice Mariana- “si te parece que están comprando los votos (con los planes), ¡bárbaro!, ¡que compren los votos!.”

¿De quién es la culpa que la Argentina haya caído a estos niveles de degradación moral?. ¿Es culpa de las “Marianas” o de la denominada “casta política”, que crea las reglas donde termina siendo más conveniente garronear que trabajar?.

Mariana recibe 70,000 pesos argentinos de diferentes planes sociales y logra otro ingreso similar con algunas “changas” informales, pero que no se registra formalmente como monotributista, porque, al hacerlo, perdería los planes y subsidios. Por eso en la Argentina casi un 50% de su economía está “en negro”, porque estar “en blanco”, no rinde.

A otra mujer que estaba en un piquete con su pequeña hija le preguntan ¿por qué estaba allí? y ella responde alegremente que hacer piquetes era “su trabajo”. Y el motivo del reclamo es que ahora el gobierno pretendía hacerla trabajar a cambio del apoyo económico que recibía, pero eso le parece que “no es justo” .

Esta “Argentina planera” fue creada intencionalmente por el peronismo para que la gente no pueda ascender por sus propios méritos (apoyados sí por el Estado, cuando corresponda) ya que el propio presidente Alberto Fernández no cree en ello: “el mérito no es el camino para crecer”. 

Como bien dice el dicho: “cuando las parvas de tus vecinos veas arder, pon las tuyas en remojo”. Salvando las enormes distancias que nos separan de “esa manga de ladrones del primero al último”, en Uruguay también tenemos a los amantes de los subsidios, del “Estado presente” y hasta del “ingreso básico universal”.

Es una suerte tener el caso argentino tan cerca, como una guía para gestionar la cosa pública, ya que nos marca un claro camino: debemos hacer exactamente todo lo contrario a lo que hacen ellos. 

No caigamos en la trampa del populismo. Ya vemos en la degradación económica, política y moral a la que siempre arrastra a las sociedades donde se aplica.


jueves, julio 28, 2022

¿Somos más sabios o más tontos?


¿Somos más sabios o más tontos?
por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 28 de julio de 2022.


En julio de 1969 el Hombre llegó a la Luna, siendo una de las proezas más grandes de toda la humanidad. La computadora a bordo del Apolo 11 apenas tenía 4kB de memoria, cuando hoy cualquier celular tiene miles de veces más memoria, capacidad de procesamiento y rapidez.

Mi amigo y colega Pablo Fernández Puig hace esta reflexión: si en esa época alguien pudiera predecir que en 50 años las personas tendríamos en nuestros bolsillos la capacidad de acceder al conocimiento universal, aprender prácticamente cualquier arte u oficio y acceder a millones de libros y videos tutoriales en forma gratuita, hubiera concluido que en el 2020 el mundo estaría lleno de sabios; sin embargo ¿es así o cada día estamos más llenos de tontos?

Fabian C. Barrio, un emprendedor, viajero y escritor, tiene un magnífico video titulado “cómo los mediocres hemos conquistado el mundo”, poniendo varios ejemplos como el efecto Dunning-Kruger, donde una persona mediocre “tiende a valorar incorrectamente sus habilidades, de tal forma que abarca más de lo que puede afrontar”. El estudio realizado por estos dos investigadores en 1999 en la Universidad de Cornell, concluye que las personas con menos habilidades, no sólo no se dan cuenta de su incompetencia, sino que se creen más aptos de lo que son.

Esto lo vemos por todos lados, pero principalmente en esos programas que buscan talentos, donde se presentan personas a cantar, bailar o desarrollar alguna cosa que ellos consideran destreza y son verdaderos mamarrachos. ¿Cómo es posible que no se den cuenta de su tamaña incompetencia? Pero lo grave es que esto nos afecta a todos. Sí, también a usted y a mí.

El estudio muestra que también se da el efecto inverso: las personas más capaces e inteligentes siempre se están cuestionando todo y, al igual que Sócrates, concluyen que “yo sólo sé que no sé nada”, menospreciando su capacidad.  Además, sucede que la persona que es muy capaz en un área determinada, cree que también es capaz en otras áreas donde no lo es para nada. Por ejemplo: un excelente ingeniero de sistemas puede creer que también es un excelente escritor. Esta mezcla es explosiva: los mediocres se creen capaces y los capaces, o se infravaloran o se creen hábiles para hacer cualquier cosa. Al final, vamos regando nuestras vidas con incompetencias de todo tipo.

Las redes sociales son un buen ejemplo: en Facebook se daba cierto nivel de información y debate. Luego la gente fue migrando a Twitter, donde en 140 caracteres y con mucha virulencia, debemos analizar temas complejos. Pero luego aparece Instagram, donde predominan las imágenes a los textos. Y la perla es Tik-Tok, una red donde predomina la banalidad y la tontera. Si un extraterrestre nos juzgara por lo que ve en esta red, diría que los terrícolas somos una especie infradotada.

Esto se traslada a las empresas, a la política y a los gobiernos. ¿Acaso nunca se ha preguntado cómo este pelmazo ha llegado a ocupar esa posición? Aquí aplica el principio de incompetencia de Peter (Lawrence J.), que dice así: “En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”. 

Es muy común ver que al mejor vendedor lo asciendan a jefe de ventas, pero no todos tienen la competencia para liderar un equipo de vendedores. Por lo tanto, la empresa gana un mal  jefe y pierde un excelente vendedor. La mediocridad se filtra nuevamente por la ventana.

Dejo este planteo para que lo vayan pensando: compare la composición de nuestro Parlamento en 1985 al regresar la democracia; analice la  currícula de diputados y senadores; lea o escuche algún debate de aquella época y compare con los de ahora. 

Luego me dirá si aplica lo del título: a pesar de tener todas las herramientas para mejorar, ¿las estamos utilizando para ser más sabios o más tontos? ¿Y cómo cree que esto afecta nuestro presente y nuestro futuro? ¿Tiene una visión optimista o pesimista? 

Lo veremos en próximas columnas.


miércoles, julio 27, 2022

Legislación laboral diferente para empresas Mipymes.


Legislación laboral diferente para empresas Mipymes.
por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 30 de junio de 2022.


Todos los informes conocidos y por conocer remarcan el rol fundamental de las micro pequeñas y medianas empresas (Mipymes) como un factor dinamizador de la economía y, sobre todo, como grandes generadores de empleo. Pero lo que resulta totalmente absurdo es que la misma legislación laboral que aplica para las empresas multinacionales rija para el kiosco de la esquina. Esa es una situación extremadamente injusta para el pequeño empresario y extremadamente perjudicial para el propio trabajador que busca empleo.

Tenemos que ver a la empresa a mipyme como a un niño al cual no podemos cargar con todo el peso de los salarios, licencias, aguinaldos, licencias especiales y 20 etcéteras más por la sencilla razón que no es una empresa adulta de que pueda soportar tamaño peso. 

Por lo tanto, el pequeño comerciante se ve sometido a una disyuntiva de hierro: o contrata una persona con todo ese inmenso cúmulo de beneficios laborales (que ni el mismo posee ni disfruta) o no contrata a nadie. Y la mayoría optan por no contratar personal, jugar “al achique” o comprar tecnología que sustituya a la mano de obra poco calificada. 

Si la legislación laboral uruguaya y la actividad sindical fueran tan exitosas, no habrían cerca de 200,000 desocupados y otros tantos subocupados, y dentro de los ocupados, un  enorme porcentaje gana menos de mil dólares por mes, que es lo que gana un  delivery por quincena en Europa. Todo esto es por culpa de la rigidez laboral y los nefastos “derechos adquiridos”, los cuales, paradójicamente, terminan perjudicando más al trabajador que beneficiándolo.

Los sectores más perjudicados por estas ridículas políticas son los jóvenes (donde los niveles de desocupación llegan al 25%) y las personas mayores de 45 años. En cambio, si hubiera una legislación flexible que permita a las partes llegar a acuerdos libres y voluntarios, donde cada uno decida qué es lo bueno para sí y no lo que el legislador, el burócrata o el sindicalista creen que es bueno, en este país habría desocupación prácticamente cero.

Todo esto se refleja también en las tasas de informalidad en el empleo. En un reciente informe del diario El Observador, dice textualmente: “La mayor tasa de informalismo en todo el país la tiene Rivera. En ese departamento, cuatro de cada 10 trabajadores ocupados no están registrados en la seguridad social (40,4%). En segundo lugar se encuentra Soriano con 34,8%, seguido por Artigas con 34,6%, casi 13 puntos por encima de la media de todo el país”. 

Estas tasas de informalidad,  sumado a los niveles de desempleo y subempleo, así como el bajo promedio salarial, son la demostración cabal del fracaso de toda esta legislación laboral supuestamente protectora del trabajador y de la cual estamos orgullososos. Pero en realidad se trata de un falso orgullo, por el cual casi el 50% de los jóvenes aspiran a irse del país y cada vez son más los jóvenes que no quieren tener hijos por las dificultades fundamentalmente económicas que implica asumir esa responsabilidad.

Este es un  asunto que debemos cambiar radicalmente y hacerlo cuanto antes; le guste a quien le guste y sabiendo que es un tema que políticamente incorrecto que va a contrapelo de la cultura estatista y socialista que vive este país desde hace 100 años. Pero comienzo tienen las cosas. Es ahora.


viernes, julio 15, 2022

Abandonar la empresa o abandonar al jefe


Abandonar la empresa o abandonar al jefe.
por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 14 de julio de 2022.


Una conocida frase del management dice que “los empleados no abandonan a las empresas, abandonan a sus jefes”, y esto es lo que está mostrando el estudio de Gallup Workplace sobre los trabajadores europeos.

Se dice que España “es un gran lugar para vivir, pero un pésimo lugar para trabajar” y una visión similar tienen otros ciudadanos europeos, quienes se encuentran entre los más descontentos con sus lugares de trabajo, según el informe State of the Global Workplace: 2022 de Gallup, que ya mencionamos en columnas anteriores.

La paradoja se da porque si bien no están muy felices en sus trabajos, los europeos sí están felices de vivir en Europa. “Según el Informe Mundial de la Felicidad (WHR), nadie se siente mejor con la vida que los europeos. Durante 10 años seguidos, los países europeos han encabezado la lista de los lugares más felices de la Tierra. Y en el WHR 2022 , los ocho países más felices del mundo se ubican en Europa. Los europeos califican sus vidas tan bien que Gallup encuentra que casi la mitad de la población total de la región está prosperando en la vida”, dice el CEO de Gallup Jon Clifton, en un reciente artículo publicado.

¿Por qué se da esta contradicción? Jon Clifton lo explica de esta manera: el bajo compromiso de los empleados no se relaciona tanto con “estar obsesionado con el trabajo o vivir para trabajar sino de tener expectativas claras, sentirse conectado y apoyado por su equipo y encontrar un propósito en su trabajo”. Y si esto no se da, es debido en gran parte a un liderazgo o gestión de personas deficiente.

Esto tiene importancia para cada individuo, pero también para las empresas como entidades productivas. Varios estudios a lo largo y ancho del orbe muestran que los equipos comprometidos son significativamente más productivos y rentables que los que no están comprometidos y esto lleva a que las empresas mal lideradas vayan dejando riqueza e innovación por el camino, mientras que sus competidores captan talento y productividad.

Comenta Clifton en su nota que un estudio realizado por Gallup sobre el agotamiento (burn out) en los EE. UU. descubrió que la principal causa era el "trato injusto en el trabajo" por parte de los jefes directos, quienes asignaban una carga laboral inmanejable, tenían una comunicación poco clara o no les brindaban suficiente apoyo cuando lo necesitaban, concluyendo que “el 70 % de la variación en el compromiso de un equipo se explica solo por quién es su jefe”.

Cada vez más empresas se dan cuenta que la relación gerente-empleado es el motor más importante del compromiso y el crecimiento orgánico y por ello se focalizan en seleccionar (y/o desarrollar) personas con habilidades de liderazgo y no sólo con competencias técnicas.

Ambas competencias se pueden adquirir con capacitación, coaching y buenas políticas de recursos humanos. La finalidad es ser mejores gerentes de personas y así hacer del lugar de trabajo algo más que un lugar donde generar ingresos para vivir, sino para conectar con un propósito que nos inspire. Y los gerentes y mandos medios, parecen tener un rol clave al respecto.


sábado, julio 09, 2022

Gobierno de coalición, no de desilusión.


Gobierno de coalición, no de desilusión.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 7 de julio de 2022.


Tiene razón Javier Milei cuando dice que los partidos políticos que se coalicionan para ganar una elección son exitosos en ese fin, pero luego fracasan a la hora de gobernar porque las diferencias internas afloran al momento de tomar decisiones importantes. Esto sucedió con la coalición que llevó a Macri al gobierno y también está sucediendo hoy con el gobierno de los Fernández. ¿Y qué sucede en Uruguay?

En nuestro país sucede algo similar, aunque “a la uruguaya”, con menos estridencias y alborotos que nuestros vecinos, pero que diferencias hay, las hay. Y estas diferencias llevan a que el gobierno no pueda hacer los cambios sustanciales que gran parte de su electorado reclama y para ello fue que los votaron: para cambiar el rumbo, las políticas y la gestión socialista que había impuesto el Frente Amplio durante sus 15 años en el poder.

Tiene razón el ingeniero Julio Preve Folle -desde su columna en Radio Rural- cuando reclama un viernes sí y otro también, que este gobierno vaya “a contrapelo”, que haga lo que tiene que hacer y sea menos políticamente correcto con el status quo. Reclama sensatos cambios de fondo (que no llegan), pero tampoco ve cambios “menores” en la reducción de la burocracia estatal, que le quitan tiempo, dinero y energía al pequeño comerciante y al pequeño productor rural.

Es cierto que el gobierno ha logrado manejar la crisis de la pandemia y ahora el de la guerra de Rusia con Ucrania de una forma mucho mejor de la que lo han hecho otros países. Pero, lamentablemente, la gente no suele apreciar demasiado el sortear tormentas como sí aprecia el llegar a puerto, y esos puertos son diferentes para los diferentes timoneles que integran la coalición gubernamental. 

Para muestra estos botones: de querer modernizar Ancap, hacerla más competitiva al quitarle el monopolio, cerrar de una vez por todas la división portland o permitir la libre importación de combustibles, se termina acordando un tímido precio paridad de importación que, llegado el caso, ni siquiera se aplica como estaba previsto y seguimos teniendo el combustible más caro de la región. La ley de tenencia compartida (que por fin verá su luz) estuvo meses trabada por desacuerdos internos. Los salarios de los empleados estatales tuvieron mayor recuperación que los de la actividad privada. Recientemente el gobierno proponía una rendición de cuentas con gasto cero, pero los socios de la coalición presionaron para incrementarlo en alrededor de 226 millones de dólares. Y, por supuesto, nadie propone cerrar la Institución Nacional de Derechos Humanos, el Instituto de Colonización, el Correo o el Inumet, entre tantos otros.

Mientras tanto, el Frente Amplio y el PIT-CNT no dejan de bombardear al gobierno un día sí y otro también, con declaraciones cada vez más agresivas, paros bastante injustificados y hasta quieren modificar la Constitución para imponer “un nuevo modelo de largo plazo para el país” que incluya “propuestas socialistas por una vida digna” que van en contraposición al capitalismo “como sistema de organización social”, siguiendo un camino similar al de Chile o Venezuela.

Si vemos lo que le sucedió a Sebastián Piñera en Chile, a Mauricio Macri en Argentina o recientemente a Iván Duque en Colombia, los gobiernos gradualistas o los “apaciguadores” que quieren evitar conflictos políticos o sociales, terminan perdiendo las elecciones y dando paso nuevamente a gobiernos populistas de izquierda.

Uruguay es, hoy por hoy y pese a cualquier crítica, una pequeña isla de republicanismo y mayores libertades económicas que sus vecinos, pero aún lejos de las economías más abiertas y eficientes que son también las más prósperas y las que ofrecen mejor calidad de vida a sus ciudadanos.

Que en lo que resta de este gobierno puedan seguir profundizando este camino y que el  gobierno de coalición no termine siendo otro gobierno de desilusión.


lunes, julio 04, 2022

Tendremos menos hijos y seremos más longevos.


Tendremos menos hijos y seremos más longevos.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 30 de junio de 2022.


Los jóvenes de hoy en día ya no cargan con los paradigmas de sus padres: casarse, tener hijos y vivir con la misma esposa “hasta que la muerte los separe”. 

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cantidad de contratos matrimoniales descendió alrededor del 25% entre 1997 y 2007 en Uruguay y más de la mitad de las parejas que se casan por año se divorcian tiempo después. Además, los concubinatos superan a los matrimonios y aproximadamente el 50% de los menores de 18 años viven con uno solo o ninguno de sus padres.

Ser padres no es tarea fácil y menos aún por estos días. Hace 50 años los pibes nos arreglábamos con una pelota, trompos, bolitas y muñecas. Saber inglés, tocar un instrumento o desarrollar otras actividades extracurriculares, era una rareza, hoy, casi una necesidad.

Todo esto lleva a que criar un hijo cueste mucho: mucho dinero, tiempo o estabilidad emocional. Y si bien es difícil tener cualquiera de ellos, más difícil aún es tenerlos todos juntos.

Antes era más común que en un  hogar hubiera una mujer las 24 hs, o era la madre que se dedicaba al cuidado del hogar y los hijos, o una tía solterona o una abuela. Hoy es una rareza, ya sea porque las mujeres tienen la necesidad de trabajar para sumar ingresos o porque tienen la vocación de desarrollar una carrera o profesión. Y si bien es posible conciliar el trabajo con la crianza de los hijos, lo cierto es que es mucho más difícil y no todos están dispuestos a hacerlo.

Estas y otras causas hacen que los jóvenes no quieran tener hijos. Y es una tendencia que se da a nivel global, sobre todo en sociedades más desarrolladas o en los niveles socio culturales más elevados, donde las tasas de natalidad son menores a la tasa de reemplazo poblacional. Si a las bajas tasas de natalidad, le sumamos las bajas tasas de mortalidad, la mezcla es explosiva: tendremos cada vez más viejos y menos jóvenes.

Esto impacta directamente en los sistemas jubilatorios, pero también en el comportamiento social. Cada vez habrá más gente sola, sin familiares, lo que llevará a situaciones tan dramáticas como en Japón, donde las personas “alquilan” a una familia para pasar las fiestas y no quedarse solo frente a un televisor.

Esto lleva a estimar que la población mundial seguirá creciendo de los aproximadamente 7.500 millones a más de 10.000 millones, para luego empezar a decaer hasta llegar a los 5.000 millones, una cifra mucho más “compatible” con la sustentabilidad del planeta.

Los avances tecnológicos, la robótica y las fuentes de energía, harán que tengamos alimentos y abrigo sin necesidad de trabajar hasta los 75 años, pero eso no nos dará un “hogar”, al menos tal como hoy lo concebimos.

Por eso el Metaverso que está promoviendo Facebook, donde iremos creando un mundo virtual y paralelo, con avatares y lentes 3D tan sofisticados, que llegará el día en que no sabremos cuál es el mundo real o el virtual o, en última instancia, si los dos no serán parte del nuevo mundo real.

Todo un desafío para irlo pensando con serenidad, sin que las minucias de lo cotidiano, nos hagan confundir -una vez más- lo urgente con lo importante, ya que tendremos menos hijos y seremos más longevos.

----


https://www.elobservador.com.uy/nota/mira-como-montevideo-se-esta-vaciando-de-ninos-y-que-tan-envejecido-esta-tu-barrio-202263014220


Gallup Workplace 2022.


Gallup Workplace 2022.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 23 de junio de 2022.

Gallup Workplace es un informe que prepara todos los años esta empresa especializada en hacer encuestas, donde analiza diferentes aspectos sobre la percepción que tienen los empleados de su lugar de trabajo, evaluando más de 150 países en los cinco continentes.

Uno de los temas que analiza es el grado de compromiso que tienen las personas con su trabajo, donde el mayor porcentaje se da en Estados Unidos (33%) y el más bajo en Europa (14%), teniendo América Latina un promedio del 23%, donde Uruguay se ubica en el 10º puesto (26%),  encabezando la lista Nicaragua con un 34% de empleados comprometidos (“engaged”) con su labor.

Cómo podemos ver, en estos tres continentes el grado de compromiso hacia el trabajo es muy bajo ya que entre 70 y 80% dicen no estar demasiado entusiasmados con su empleo o sus tareas. Esta falta de compromiso se refleja luego en los índices de satisfacción laboral, en los sentimientos positivos o negativos hacia el trabajo y hacia la vida misma, ya que el sentirse bien laboralmente, impacta en la autoestima, la proyección a futuro y hasta la disposición a invertir o explorar nuevas oportunidades.

Otro factor que evalúa el trabajo de Gallup es sobre el nivel de las preocupaciones diarias. América latina encabeza la lista (53%), lo sigue Estados Unidos (41%) y los menos preocupados son los europeos (37%), mientras Uruguay ocupa el lugar 11 en Latinoamérica con un 44% de personas preocupadas, encabezando la lista regional, Brasil, con un 60%..

Si bien cuando se miden percepciones influyen los aspectos objetivos, también lo hacen los subjetivos, como la cultura, el estilo de vida y hasta el clima. Pero el hecho que América latina encabece esta lista, estimo debe estar influido por la inestabilidad de las políticas económicas, los cambios abruptos entre un gobierno y otro o la débil institucionalidad, lo cual lleva a percibir una mayor incertidumbre sobre el futuro.

En cuanto al clima laboral, el estudio analiza también el stress, los enojos y  la tristeza. El stress afecta al 50% de latinos y estadounidenses y al 39% de los europeos, mientras en Uruguay, el 40% manifiesta sentirse estresado, ocupando el lugar 14 entre 18 países latinos evaluados. Son porcentajes muy altos y esto parece que lo están entendiendo los jóvenes, que están valorando más el equilibrio familia-trabajo, la flexibilidad de horarios o el buen clima laboral, vs. el tradicional reclamo por más salario.

Un punto interesante es medir si las personas sienten que las tratan con respeto, donde Uruguay se destaca con un 97% de aprobación y apenas el 3% sienten que no se los respeta, lo cual tira abajo todas las teorías, discursos y “relatos” sobre el empresario explotador que destrata a sus empleados. En este punto Uruguay -con su 3% de disconformes- tiene mejor ratio que el promedio de América Latina (7%), Europa (8%) y el propio EE.UU. (10%). 

Por último la encuesta mide la percepción sobre si es un buen momento para conseguir trabajo y aquí sí, las diferencias se hacen notorias entre los tres continentes: en América latina y el Caribe un 41% percibe que es un buen momento para conseguir trabajo, en Europa un 44% pero en Estados Unidos y Canadá sube al 71%. 

La facilidad para conseguir empleo está asociada a dos factores fundamentales: primero la facilidad para hacer negocios, reflejada en el ranking Doing Business del Banco Mundial, donde Uruguay lamentablemente está a mitad de tabla, con muchos obstáculos para emprender, los cuales podrían simplificarse. Y el segundo factor es la flexibilidad o rigidez laboral, donde se debe facilitar la contratación de nuevos empleados. 

Suena paradójico, pero lo cierto es que todas las leyes de protección al trabajador y sus  “derechos adquiridos”, al final lo terminan perjudicando, porque el paquete a contratar con salario, licencias, aguinaldos y una veintena de derechos más, hacen que un potencial empleador piense diez veces antes de incorporar a un nuevo colaborador a su plantilla.

Bienvenidos estos estudios comparativos si es que los utilizamos para tomar ejemplo de los mejores y alejarnos de los peores.

----

Link al informe completo de Gallup 
https://www.gallup.com/workplace/349484/state-of-the-global-workplace-2022-report.aspx


Las grandes obras.


Las grandes obras.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves de 16 junio de 2022.


"Las grandes obras … las sueñan los genios locos, las ejecutan los luchadores natos, las disfrutan los felices cuerdos, y las critican los inútiles crónicos." Anónimo

En 1925, hace casi 100 años, se comenzaba a pensar (y a pensar en grande) la construcción de la rambla de Montevideo, la arteria vial mas hermosa y emblemática de nuestro país.

Fue una época de grandes hombres y grande realizaciones: el Palacio Legislativo,  el Palacio Salvo, el edificio de Aduanas o el Estadio Centenario, saliendo, además, campeones del mundo. 

Hoy todo ha cambiado.  Ya no solo no aparecen grandes obras sino tampoco grandes ideas. Las grandes obras que se han hecho últimamente, fueron a costa de derroche de dineros públicos y pésimos planes de negocios que las sustenten. El Antel Arena y la UAM, son dos perlas de este collar. 

Y cuando aparecen ideas innovadoras,  o son boicoteadas o fuertemente obstaculizadas, como ha sido el caso de Zonamerica, frenada por los mismos motivos mediocres que hoy frenan la idea de construir una isla artificial frente a Punta Gorda. 

Algo similar sucedió con los proyectos de barrios privados, donde el pionero fue La Tahona, convirtiendo un pastizal en cientos de hermosas casas que le generan millones de dólares en impuestos para la Intendencia de Canelones y crea miles de empleos en la zona. Pero el exintendente colorado Tabaré Hackenbruch, demoró años en aprobar ese fraccionamiento.

Pasan los años y gobiernos de distinto color, pero todos parecen estar cortados con la misma tijera del conservadurismo, la miopía o la politiquería te corto aliento.

Más allá de si el proyecto de esta faraónica isla es viable desde el punto de vista arquitectónico, ambiental o financiero, lo más preocupante son los argumentos por los cuales se lo rechaza:  que será una zona para ricos, que se transformará en un agujero negro y que Montevideo debería desarrollar la zona Centro y Ciudad Vieja, barrios a los cuales los montevideanos les escapan desde hace años por su deterioro físico, estético y de seguridad.

En el mundo hay varios proyectos similares que le ganan terreno al mar: desde Holanda que lo hace desde hace siglos, a los más recientes como la isla con forma de palmera en Dubai, otro en Panamá y proyectos vistos con buenos ojos en Hong Kong, Barcelona o Dinamarca.

En Uruguay, donde somos pasmosamente lentos y conservadores,  cada tanto surgen iniciativas innovadoras, las cuales deberíamos celebrar con bombos y platillos para que contagien al resto de los mortales y así seamos un poco más osados, un poco más innovadores o un poco más sanamente atrevidos.

Que quienes construyeron nuestra Rambla, hace cien años, con equipamiento con el que hoy no haríamos ni una cucha para perros, se levanten de sus tumbas y nos guíen con su ejemplo, para que no terminemos criticando todo como unos inútiles crónicos.


jueves, junio 09, 2022

Bienvenido el contrabando.


BIENVENIDO EL CONTRABANDO
por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves de 9 junio de 2022.

La semana pasada la prensa amaneció con grandilocuentes titulares comentando que se había desbaratado una organización de contrabandistas que traían mercadería de Argentina, integrada por comerciantes y algunos funcionarios aduaneros. Todos parecían estar muy orgullosos por tal gestión: policía, fiscalía, el juez actuante y, por supuesto, el Ministerio de Economía, que no pierde “renta fiscal”.

También los comerciantes de Salto celebraron tal medida, ya que consideran que el contrabando es un “flagelo” que azota al departamento desde hace años a través del “bagashopping”, donde se vende ropa, alimentos o bebidas a precios muy menores a los del comercio de plaza.

Los que no consideran un flagelo a esta actividad son los miles de ciudadanos que acceden a productos de mejor calidad o menor precio, lo que les permite tener una mejor calidad de vida y hacer valer más sus menguados ingresos.

La pregunta que tenemos que hacernos es: ¿quien tiene razón, los ciudadanos que procuran mejorar su condición económica o los comerciantes formales que pretenden eliminar esta competencia?

La respuesta deberíamos encontrarla en la propia definición de contrabando, que no es otra cosa que trasladar mercaderías de un país a otro sin pasar por las fronteras aduaneras o fiscales de un país, es decir, comprar mercadería en Argentina o Brasil y venderla a los mismos precios que se venden del otro lado de la frontera.

Sin embargo el Tratado de Asunción que crea el Mercosur, dice en su artículo primero: “Este Mercado Común implica:  la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países a través, entre otros, de la eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a las circulación de mercaderías y de cualquier otra medida equivalente”.

Entonces, ¿son los bagayeros unos vulgares delincuentes o unos adelantados del libre comercio?. ¿Debemos castigarlos o felicitarlos por aplicar las medidas que desde hace 30 años no aplican los gobernantes de nuestros países?. ¿Para qué insiste nuestro propio gobierno en celebrar más acuerdos de libre comercio con países como China, Turquía, la Unión Europea o Estados Unidos?

Recordemos que nuestro prócer, don José Gervasio Artigas, fue un contrabandista de cueros hasta los 33 años de edad, donde fue indultado el 7 de febrero de 1797, junto a otros “contrabandistas desertores y demás malhechores que andan vacantes huyendo de la justicia por sus delitos” a cambio que se incorporaran al Cuerpo de Blandengues al servicio de la monarquía española. 

Si el día de mañana las reglas del Mercosur se aplicaran a rajatabla, los que hoy son considerados bagayeros, serán los nuevos próceres de la libertad comercial mercosuriana.

Lo que hay que entender es que el verdadero “flagelo” para los comerciantes no es el contrabando, sino el propio Estado uruguayo, que con sus impuestos, sus regulaciones y sus trabas, hacen que los comerciantes no sean competitivos frente a los productos argentinos o brasileros. 

Sólo cabría aplicar medidas arancelarias o correctivas para compensar las distorsiones que se dan en alguno de estos países, como por ejemplo todos los subsidios o tarifas públicas rebajadas que rigen en en Argentina. Pero tal tarea sería casi imposible de determinar, puesto que si bien la Argentina está subsidiando el gas y los combustibles, en Uruguay también lo estamos haciendo; y la pregunta sería cuanto influye ese insumo en los costos de producción de los diferentes productos contrabandeados como para colocar un arancel compensatorio, cuando aquí en Uruguay, somos incapaces de determinar correctamente el precio paridad de importación para los combustibles y luego respetarlo.

No veo nada malo en que un uruguayo compre una pasta de dientes en el Chui, lo que sí veo espantoso es que la misma pasta de dientes, de la misma marca, de la misma empresa, cueste varias veces más en los supermercados uruguayos y es a eso lo que deberían combatir gobernantes y comerciantes, no a los bagayeros.

Por lo tanto, no veo al contrabando como un flagelo sino como una aplicación clara de las reglas del Mercosur. Y tampoco veo al bagayero como a un delincuente, sino como a un adelantado del libre comercio, un indiviuo que supo volar sin el “lastre” de las trabas y el encierro que tantos adoran.



Uruguay ¿tierra de unicornios?


Uruguay ¿tierra de unicornios?

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | miércoles 2 de junio de 2022.


Dos empresas uruguayas han logrado la categoría de “unicornio” al ser valuadas en más de mil millones de dólares. Se trata de dLocal (seis mil millones) y Nowports (mil cien millones).

La primera ha desarrollado una plataforma para realizar pagos entre países desarrollados y economías emergentes, donde existen dificultades para realizar transacciones financieras. Nowports desarrolló una plataforma para facilitar y dar trazabilidad a las cargas de comercio internacional. 

Ambas son empresas muy jóvenes y también lideradas por personas jóvenes, aspecto bastante extraño en Uruguay donde se nos hace difícil aceptar el liderazgo de una persona que ronde los treinta años. 

Si bien ambas noticias fueron recogidas y difundidas por la prensa, lo cierto es que no logran trascender al público masivo, quien seguramente no entiende a cabalidad la importancia que tiene el crear empresas, hacerlas crecer y poder sostenerlas en el tiempo. 

Si esto mismo sucediera en otros países, los fundadores de estas compañías serían admirados, no sólo en el reducido núcleo de emprendedores, inversores o académicos, sino por toda la sociedad. Pero en Uruguay esto no sucede en parte porque a los propios empresarios les gusta jugar un perfil bajo y por otro lado, la imagen de los empresarios no es muy positiva. Ergo, una combinación perfecta para que pocos hablen positivamente de la actividad empresarial en sí.

El desarrollo de un país ya no pasa tanto por su sector primario o agropecuario y tampoco por el industrial, sino que pasa por el desarrollo intelectual y la creación de conocimiento. En este aspecto toda latinoamérica está muy atrasada y así lo señala Andrés Oppenheimer en su libro Crear o morir donde dice que todos los países de Latinoamérica y el Caribe juntos presentan apenas unas 1.200 solicitudes de patentes nuevas por año, cuando solamente Corea del Sur presenta 12,400.

Con los años, Uruguay ha ido desarrollando un ecosistema emprendedor donde participan las universidades, el Estado, inversores particulares y una red de contactos nacionales e internacionales que ayudan a crear, hacer crecer e internacionalizar empresas con futuro.

La única manera de salir de cualquier recesión, aumentar el empleo o reducir la cantidad de personas que reciben subsidios del Estado, es a través del crecimiento económico, y éste se logra con inversión y creación de nuevas empresas y trabajos genuinos. Y quien orquesta todos estos factores es el empresario.

Dice Oppenheimer que estos creadores de empresas, de empleos y oportunidades, deberían ser tan admirados como los grandes jugadores de fútbol y ser fuente de inspiración para los jóvenes.

Por eso, si bien es un gran acontecimiento a celebrar el hecho de que empresas uruguayas se transformen en unicornios, también deberíamos celebrar que todos los días miles de personas se levanten dispuestas a arriesgar su capital para llevar sus ideas adelante.

Felicitaciones a estos dos proyectos multimillonarios y también a todos aquellos que viven de su propio empeño y día a día procuran hacerlo mejor, sirviendo al prójimo con productos de mejor calidad y precio en intercambios libres y voluntarios de valor por valor y no valor por necesidad.

Ojalá existan muchos unicornios celestes, pero más importante aún, es que exista una cultura a favor del libre mercado, de la innovación, de la asunción de riesgos controlados y del espíritu emprendedor.


miércoles, junio 01, 2022

¿SE PUEDE TENER DESOCUPACIÓN CERO??


¿SE PUEDE TENER DESOCUPACIÓN CERO?

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | miércoles 25 de mayo de 2022.

La respuesta es sí, pero no en Uruguay. Para tener desocupación cero es necesario que rija un total y absoluto mercado libre en materia laboral, ya que mientras haya alguien necesitando contratar mano de obra seguramente encontrará quien desee ofrecer la suya por un precio determinado en forma libre y voluntaria por ambas partes.

Pero llegar a este tipo de acuerdos es imposible en Uruguay dado que existe la ley de Consejos de Salarios, que pretende fijar el precio de la mano de obra en forma más justa y eficiente de lo que lo harían los directamente interesados. Y el otro gran obstáculo es -paradójicamente- las llamadas conquistas sociales o derechos adquiridos por parte de los trabajadores.

Si estas normativas fueran tan efectivas, en Uruguay no sólo no habrían unos 200.000 desocupados, sino que los salarios serían más que suficientes para cubrir todas las necesidades de un hogar; sin embargo hay un millón de personas recibiendo algún tipo de apoyo por parte del Estado, una  cifra verdaderamente escandalosa. 

Tiene razón el presidente del Frente Amplio Fernando Pereyra cuando dice que el modelo ha fracasado, siempre y cuando se refiera al modelo estatista - socialista que rige en este país desde hace décadas.

Cuando las exigencias legales establecen condiciones de contratación de un empleado por encima de la capacidad que tiene ese empleado de generar ingresos iguales o superiores a su costo (salario y otros gastos), el potencial empleador no lo contratará jamás, pues perderá dinero mes a mes.

Pero si a tal empleado le sirviera aceptar un trabajo con una paga menor a la establecida en los Consejos de Salarios, no podría hacerlo, ya que tal norma tiene el carácter de “orden público”, lo que significa que no pueden ser cambiadas por acuerdo de partes.

Pretender establecer por ley las preferencias de cada ciudadano a la hora de definir por qué valor y en qué condiciones está dispuesto a brindar su fuerza laboral es, al decir de Hayek, una verdadera fatal arrogancia. 

Bajo el manto de las buenas intenciones y el deseo de proteger a la supuesta parte débil de la relación laboral, lo único que se logra es más desocupación y menos estímulos a contratar mano de obra; y cuanto menos calificada sea esa mano de obra (que son quienes más la necesitan) menos motivación habrá aún para contratarla.

El tener un empleo es mucho más que tener un ingreso. El trabajo eleva y dignifica. Es preferible tener una ocupación y responsabilidades diarias (aun cuando no se reciba ninguna paga por ello) a quedarse en casa desocupado sin hacer nada. 

El solo hecho de tener que ir a trabajar obliga a la persona a tener rutinas y hábitos saludables, además de tener la posibilidad de aprender un oficio, a vender, a atender a clientes o a relacionarse socialmente. Todo esto lo conducirá más tarde o más temprano a conseguir un empleo mejor y mejor remunerado.

El único capaz de determinar el valor y precio de la mano de obra es el “Señor Mercado”, porque cuando la demanda por mano de obra determina salarios por encima de los fijados por la ley, éstos se pagan sin chistar. Ahora, cuando la situación es al revés (es decir los demandantes de mano de obra no están dispuestos a pagar los valores establecidos por la ley pero sí contratarían a una persona por otros precios y condiciones) la legislación se los impide y la persona sigue desempleada.

Si queremos que haya más empleo y mejor pago, será necesario dar más libertad en las relaciones laborales y aumentar las tasas de capitalización, de tal manera que se pueda invertir en tecnología y equipamiento para que la productividad por hora del trabajador aumente y así perciba mayores ingresos. Esto es lo que sucede en Europa o Estados Unidos, donde se paga dos o tres veces más por la misma tarea que en los países tercermundistas.

Una vez más la solución la da la libertad y la menor intervención estatal. Por eso será casi imposible que en Uruguay haya desocupación cero y seguiremos teniendo un millón de individuos recibiendo algún tipo de apoyo o subsidio estatal, de lo que parecen enorgullecerse los gobernantes del partido que sea.

 

jueves, mayo 19, 2022

¿Cuándo cerraremos el Inumet y El Correo?


¿Cuándo cerraremos el Inumet y El Correo?

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 19 de mayo de 2022.


El Correo Uruguayo pierde 36 millones de dólares por año mientras sus colegas privados cada día ganan más dinero. Tiene 1.700 funcionarios. Sus principales clientes son otros organismos públicos. El 86% de la correspondencia pertenece a organismos públicos y menos del 1% son cartas particulares. Cuenta, además, con un modernísimo centro logístico que está lejos de llegar a su plena capacidad operativa. Y aun así no son líderes del mercado.

Su actual presidente declara “lo que nos falta es que la gente nos elija”, pero eso jamás va a suceder si trabajan de 9 a 17 cuando sus competidores lo hacen hasta las 22 horas y realizando entregas en el día.

A pesar del enorme crecimiento que ha tenido la entrega de paquetes por las compras vía Internet el Correo Uruguayo no ha crecido en ese segmento, “no hemos podido captar lo que deseamos de ese mercado de paquetería”, declara su presidente a Canal 4 pocos días atrás. Pero tampoco declaró cuál es su plan para lograr tales objetivos y en caso de no alcanzarlos si piensa presentar su renuncia o seguir cobrando su suculento sueldo mensual.

El INUMET es otro ejemplo de despilfarro de los dineros públicos por un servicio que ha quedado obsoleto a raíz de los avances de diferentes aplicaciones gratuitas que cualquiera puede tener en su celular.  Pero si bien todos podemos ver los pronósticos del tiempo con igual o mayor precisión que el INUMET en cualquier app gratuita, el INUMET nos cuesta unos 6 millones de dólares por año. Esto es 30 millones de dólares en un periodo de gobierno y 60 millones de dólares en 10 años.

En la página web de transparencia presupuestaria de la OPP dice que el INUMET “se orienta a la medición de las variables meteorológicas mediante el uso de instrumentos modernos, bien calibrados y mantenidos; con redes de observación bien dimensionadas y aprovechando las posibles coordinaciones con otras instituciones nacionales y con servicios meteorológicos de países vecinos”. Esto es una hermosa declaración de deseos imposible de materializar, ya que este organismo destina el 99% de su presupuesto en sueldos y gastos de funcionamiento y apenas dedica un 1% a inversiones.

Hace un par de días todo el equipo ministerial de este gobierno dio una conferencia de prensa mencionando las diferentes medidas económicas que estaría tomando para paliar los efectos de la inflación y el aumento de ciertos alimentos, cuya inversión estimaba en unos 50 millones de dólares. Todo ese despliegue de jerarcas y dinero que estos dos organismos se gastan en poco más de un año.

Es muy desalentador ver como los dineros públicos se siguen malgastando más allá de que cambien los gobiernos y los jerarcas. El pato de la boda sigue siendo el contribuyente, quien parece no estar demasiado preocupado por estos menesteres. Siendo así, que sigan pagando impuestos y que pase el siguiente gobernante.


----------------------

Cerrar el INUMET ya.

por Guillermo Sicardi - Jueves 24 de mayo 2018


“La Dirección Nacional de Meteorología (hoy INUMET) es un hermoso lugar para comenzar con "la madre de todas la reformas" —la reforma del Estado—, esa que iba a "sacudir las raíces de los árboles" pero que hasta ahora no ha llegado ni a insinuar una suave brisa”.

Así comenzaba mi columna “¿Alerta roja o tarjeta roja?”, publicada en Búsqueda el 25 de octubre de 2012. Pasaron seis años y el INUMET sigue gastando y haciendo de las suyas.

Solo durante este mes de mayo 2018, emitió 39 “alertas meteorológicas” (que no terminan en nada, como siempre) y gracias a ello se generaron 159.056 faltas entre los alumnos de primaria. Total, ¿qué les importa? Más vale dar una “alerta” y “cubrirse”, que andar pasando calores para explicar por qué no dijeron nada, como les pasó con el tornado de Dolores.

En ese caso realmente grave, la presidente de aquel momento dijo a Teledoce, “que el fenómeno del martes no se podría haber previsto en ningún lugar ni con ninguna tecnología”, aunque un rato antes había dicho “que se podría haber previsto el tornado de Dolores si se contara con un radar meteorológico”. ¿Por qué no lo tienen? Porque se gastan el 90% del presupuesto en salarios, el 9% en gastos de funcionamiento y apenas el 1% en inversiones.

El INUMET es otra oficina pública inútil que hay que cerrar cuanto antes. La tecnología de sitios como AccuWeather, Windguru o Wunderground, más los informes de meteorólogos independientes vinculados a los medios de prensa, hacen completamente innecesario y extremadamente costoso al INUMET, que se gasta unos 25 millones de dólares en cinco años.

Recordemos que por el año 2011-2012 estuvieron varios meses en conflicto y no publicaban el pronóstico del tiempo. A nadie le importó, porque nadie usa ni confía en tales pronósticos. Ni ellos mismos lo hacen.

Para confirmar tal aseveración basta leer en su página oficial, la “Iniciativa Presupuestaria 2016-2021”, donde reconocen que “Resultan insuficientes los recursos humanos (en cantidad, perfil y formación), tecnológicos y financieros para cumplir la misión”. Y agregan que “un Instituto técnico como el INUMET altamente dependiente de los avances técnicos y científicos, debe de comenzar en el corto plazo con un proceso de formación y actualización de su personal y de incorporar personal técnico especializado de forma de minimizar la brecha existente con otros servicios meteorológicos regionales e internacionales”.

Por eso proponen cosas absurdas, como invertir millones para competir con los servicios internacionales mencionados, o hacer un convenio con Antel (tal vez para revivir el fracasado Antel Sat) y, cuando no, ¡contratar más personal presupuestado!.a sumar a los más de 180 que tenían al 2015, y tres nuevos cargos de confianza: Secretario General (que hoy cobra $132.247, unos U$S 4.200), Gerente Técnico ($124.467, unos U$S 3.960) y Gerente Administrativo.

Dicen (tímidamente) que deben ir hacia la automatización de las mediciones con “tecnologías de observación remota”, pero “INUMET no está en condiciones de incorporar inmediatamente todas estas tecnologías” (porque se gastan el 90% en salarios y sólo 1% en inversiones) y entonces proponen “la incorporación paulatina de por lo menos una treintena más (de observadores meteorológicos) para cumplir con el plan propuesto”. Si no querías sopa, dos platos.

Con estos costos que el Estado carga sobre las espaldas de empresas, empresarios, profesionales y empleados privados, será imposible ser un país de primera. Por eso, al igual que lo que hay que hacer con Ancap, debemos cerrar el INUMET ya. 

Este gobierno no lo hará. Y la oposición, así como las cámaras empresariales, jamás lo plantearon hasta ahora. ¿Tendrán la convicción y el coraje de hacerlo en el futuro?


------------------------------------------------- 

¿Alerta roja o tarjeta roja?

por Guillermo Sicardi (*) - jueves, 25 de octubre de 2012

La Dirección Nacional de Meteorología (DNM) es un hermoso lugar para comenzar con "la madre de todas la reformas" —la reforma del Estado—, esa que iba a "sacudir las raíces de los árboles" pero que hasta ahora no ha llegado ni a insinuar una suave brisa.

Desde hace meses el sindicato está en conflicto y la DNM no brinda la información sobre el clima en tiempo y forma. Pero esto no parece preocuparle a nadie en lo más mínimo: los marinos profesionales, ingenieros agrónomos, productores rurales o aviadores pueden vivir perfectamente sin los pronósticos de la DNM. Es que desde hace años el mundo civilizado ha optado por contratar los servicios mucho más precisos y profesionales de empresas que cuentan con los mejores técnicos y la mejor tecnología.

Tan es así que en setiembre pasado, el noticiero "Subrayado" de Canal 10 visitó la DNM e informó que "Ingresar al edificio de la Dirección Nacional de Meteorología es como entrar en el túnel del tiempo. Una de las funcionarias contó a ‘Subrayado’ que los instrumentos que utilizan en el interior del país para medir el clima no son calibrados desde hace 30 años".

Me pregunto: ¿para qué existe la DNM? Su página web dice que existe para brindar "el suministro de los servicios meteorológicos en la República, sus aguas y espacio aéreo jurisdiccionales". Pero esta misión también la tiene Accuweather: "proveer pronósticos locales en más de dos millones de ubicaciones a nivel mundial". Entonces, ¿con cuál de los dos servicios nos quedamos si ambos hacen lo mismo?

Para responder a esta interrogante hay que hacerse una nueva pregunta: ¿quién brinda un servicio mejor? La experiencia nos indica que la DNM da un servicio "a la uruguaya", lejos de la excelencia. Y cuando cometieron errores garrafales, como omitir alertas cuando tenían que darlas o dar alertas para "cubrirse" cuando no tenían que anunciarlas, nadie se hizo responsable de tales yerros.

La DNM gasta millones de dólares anualmente cuando por solo 699 dólares al año se puede contratar el servicio Premium Profesional de Accuweather o similares. Ese derroche de dinero sale del bolsillo de los contribuyentes, quienes se tienen que ganar su sustento —ellos sí— entregando un servicio de calidad a sus empleadores o a sus clientes, cosa que no se le exige a la DNM ni a ninguna dependencia estatal.

¿Entonces? ¿Qué esperan para cerrarla? Peter Drücker, en su libro "La Gerencia", dice que la función del gobierno es una actividad humana y, por lo tanto, envejece más tarde o más temprano. "La regla aplicable al gobierno moderno (y a cualquier otra institución privada) no debe ser ‘lo que hagamos perdurará eternamente’, sino que la regla es: ‘lo que hagamos hoy muy probablemente será abandonado en un período de relativamente pocos años’".

Como ya no vemos "aguateros" ni "faroleros" recorriendo las calles de Montevideo porque fueron sustituidos por la "piqueta fatal del progreso" traída por Thomas Alva Edison o por los ingleses de la Waterworks Company, tampoco deberíamos ver más a la DNM, Pluna, AFE, el Diario Oficial, varios municipios y decenas de oficinas públicas.

La verdadera "alerta roja" en este país es que si no eliminamos el peso que tiene el Estado, reducimos la burocracia y mejoramos la gestión de la cosa pública, jamás seremos un país de primera como Nueva Zelanda, Finlandia, Noruega o Canadá.

Hay muchas actividades que el Estado uruguayo debe dejar de hacer. No precisamos más alertas rojas. Lo que sí precisamos es que a esas actividades alguien les saque la "tarjeta roja".







miércoles, mayo 18, 2022

Un Solo Uruguay al parlamento.


Un Solo Uruguay al parlamento.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 12 de mayo de 2022.


El movimiento Un Solo Uruguay está pensando seriamente en constituirse en partido político para defender los principios y valores que los convocaron y que los partidos tradicionales y la coalición multicolor no parecen estar defendiendo con la pasión el coraje y la convicción que las circunstancias reclaman 

Un Solo Uruguay es mucho más que un movimiento de gauchos del interior defendiendo y peleando por la rentabilidad de sus cultivos, es un movimiento que defiende los valores que han hecho grande a este país : el valor del trabajo, el esfuerzo fecundo, el asumir riesgos, la meritocracia y el de recoger las enseñanzas de nuestros abuelos para trasladársela a nuestros hijos y nietos.

Son quienes nada le piden al Estado, salvo que sea chico y eficiente, que no sólo no los mate a impuestos sino que no trabe las energías emprendedoras del productor con burocracia, trámites innecesarios y empleados públicos en demasía, y esta preocupación no es sólo de la gente del interior sino de todo comerciante y laburante de buena fé.

Muchos de quienes votaron a esta coalición republicana están bastante defraudados con un gobierno que, si bien ha manejado la pandemia en forma muy correcta, no está poniendo arriba de la mesa ninguno de los temas por los cuales los votaron: el rol del Estado, la eliminación de los monopolios, el cambio radical en la educación, la eliminación de burocracia, la apertura del Uruguay al mundo y el control del sindicalismo salvaje que impide todo cambio en el fracasado sistema educativo.

Este gobierno de coalición se parece mucho al del Frente Amplio, una suerte de frenteamplismo de buenos modales o un frenteamplismo con desodorante, algo parecido a lo que fue el gobierno de Mauricio Macri en Argentina o el de Piñera en Chile y ya sabemos como terminaron ambos 

No podemos dejar de comparar está iniciativa con la de Javier Milei en Argentina, quién luego de dar la batalla cultural durante años desde fuera del sistema político, se dio cuenta que hay que embarrarse para lograr ser escuchado y hacer los cambios desde dentro. 

Mal no le está yendo. Las encuestas independientes muestran que Javier Milei y el espacio liberal no paran de crecer y muchas encuestadoras  ya lo ven como un posible presidente en las elecciones del 2023

La gente se cansó de la política y de los políticos, una casta que se defiende a sí misma pero que no hace los cambios necesarios que todos sabemos que hay que hacer pero no los hacen si las encuestas o lo políticamente correcto no los acompañan.

 El “se acabó el recreo” parece que fue una linda frase de campaña pero El Correo sigue perdiendo 30 millones de dólares al año y nadie se inmuta. Esto indigna a Un Solo Uruguay y a cientos de miles de contribuyentes más, que no tenemos ni campos, ni vacas ni 4X4.

 Hay quienes creen que la aparición de un solo Uruguay como partido político va a perjudicar lo que sería una futura elección y le quitaría votos a los miembros de la coalición multicolor dándole espacio al frente amplio para que vuelva el poder. Si eso es así, que lo sea y que sirva de aprendizaje para qué las fuerzas republicanas estén menos preocupadas en parecerse a la izquierda y sientan menos culpa por ser capitalistas, democráticos y pro mercado

Espero que los miembros de un solo Uruguay (y muchos otros que se les sumarán), logren articular una propuesta que ponga al Uruguay a la vanguardia y que nos parezcamos cada día más a Nueva Zelanda y cada día menos a los países populistas y globalistas. Será un verdadero sacudón que hará temblar las raíces de varios árboles vetustos y de otros tantos podridos.

-------------------------



LA  AGENDA Y EL RELATO

por Ignacio de Posadas - (Búsqueda 12/5/22)


Sabido es que en política el que consigue imponer la agenda saca una enorme ventaja. A la vez, los gobiernos suelen tener más elementos que cualquier otro agente político o social para, con sus actos y decisiones, hacer que los demás se refieran a lo que aquél elige poner por delante.

Así ocurrió aquí hasta hace poco: el gobierno manejó los temas llevando la iniciativa.

Pero, algo cambió.

Una vez que la pandemia salió del centro del escenario, el gobierno parece haberse quedado sin iniciativa y sin agenda.

La política es como el cosmos: no existen los espacios vacíos. Muy rápidamente, el reducido protagonismo del gobierno, con su presidente al frente, ha dejado que el espacio político lo ocupe el Relato. Y todos sabemos quiénes son los maestros del Relato.

En su discurso del 1º de Mayo (menos disparatado que el de las damas que lo precedieron), Marcelo Abdala estableció los fundamentos del Relato: “se viene impulsando un proyecto excluyente, concentrador de la riqueza y que exacerba la desigualdad”. ¿Qué tal?

Sólo que, si uno se pone a pensar, no han habido grandes cambios en las políticas macroeconómicas comparando con los gobiernos frentistas: las normas en materia de propiedad son las mismas, la estructura tributaria no ha sufrido cambios sustanciales, la política de ingresos tampoco difiere tanto de lo visto durante los gobiernos frentistas, continúan las políticas de promoción de inversiones, no ha variado el grado de apertura comercial…. En definitiva, lo de Abdala es puro verso. Es el Relato.

Y prendió.

Por lo menos a nivel urbano, se está instalando la imagen de que la economía ha entrado en crisis, liderada por un salto inflacionario y una caída en el salario real. Incluso la última encuesta de confianza del consumidor, parece confirmar esa imagen.

Tanto se ha ido estableciendo ese Relato que hasta el propio gobierno se ha puesto a la defensiva, como lo prueba el intento de primeriar anunciando ajustes de salarios púbicos y pasividades.

Por supuesto que el resto del espectro político se ha comido la pastilla, desatando una rebatiña de propuestas imaginativas para operar milagros fáciles sobre los precios, en el anhelo de ser reconocidos como solidarios. Todo, por supuesto, “a la cuenta del otario”.

Ahora, a todo esto, la realidad: ¿cuál es? ¿Estamos tan mal? ¿El gobierno, ayer tan reconocido y hasta elogiado, perdió hoy el volante?

Es cierto que hay una caída en el nivel de expectativas de los consumidores. Pero también lo es que, al mismo tiempo, los empresarios están viendo otra realidad: según la encuesta de Exante sobre expectativas empresariales, el 89% opina que el clima de negocios es bueno o muy bueno y un 66% cree que la economía mejorará. Dos tercios de los empresarios encuestados esperan aumentar su producción el próximo año y un 52% sus inversiones.

Es también cierto que la inflación ha aumentado y el salario real descendido.

Pero, analicemos un poco más a fondo: el PBI creció 4,4% el año pasado y se proyecta para este año algo apenas menor. Desagregándolo, vemos que ha subido mucho la inversión, incluyendo la importación de bienes intermedios y de capital, pero no así el consumo, indicando que el salto inflacionario proviene del exterior, de los precios externos que el país está obligado a tomar.  Dicho en otros términos, lo que ha empujado la inflación son ciertos precios internacionales, sobre los que el país no tiene control. Por otra parte, históricamente, los precios de los commodities tienden a bajar, lo cual avala la tesis de muchos economistas en cuanto a que el empuje inflacionario será temporal.

Empuje que, además, ronda el 1,5% (tampoco la pavada) y que está ocurriendo en la mayor parte del mundo. Sin ir más lejos, Uruguay tiene niveles inflacionarios parecidos a los de EEUU.

Las cifras macro también nos dicen que, si  bien es cierto que hay una caída en el salario real, el crecimiento global de la economía indica que otros sectores están aumentando.

Al mismo tiempo, el desempleo está bastante por debajo (7,7%) que en años anteriores (2020: 10,1% ; 2021: 9,9%), los proyectos de inversión crecen, las exportaciones también, y el riesgo país continúa bajísimo.

En suma, la realidad no es la del Relato. Relato, por otra parte, que es netamente Montevideano-Canario: el Interior vive una óptica completamente distinta.

Hora de que el gobierno reaccione y vuelva a tomar la iniciativa, marcando la Agenda.

Una Agenda que debe ser, a la vez, audaz y profunda.

 

 

 


martes, mayo 10, 2022

Premio PwC a la Innovación 2022 (3era Edición)

PwC lanza la tercera edición del Premio Innovación PwC Uruguay. Concebimos este reconocimiento como una manera de estimular el desarrollo y la importancia de la innovación en nuestra sociedad.
 
En este desafío nos acompañan la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), el Semanario Búsqueda y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 
 
¿Cuál es el objetivo?
El objetivo es reconocer a las empresas y organizaciones uruguayas que invierten en la generación de valor, en mejoras de procesos para optimizar costos y elevar la calidad de sus productos y servicios, en un manejo alternativo de los recursos y en la introducción de nuevas prácticas y tecnologías para una relación más amigable con el medio ambiente. 
 
¿Qué entidades pueden postularse?
Pueden presentarse todas las empresas públicas y privadas, y otras organizaciones instaladas en el país, de cualquier sector de actividad, que hayan introducido una mejora en el modelo de negocio o cambios organizacionales, productivos o tecnológicos significativos con la finalidad de aumentar la eficiencia, la sostenibilidad y rentabilidad. 
Los postulantes podrán participar en la categoría general o en la categoría start-up.
 
Categoría general
En esta categoría de empresas, es necesario que la innovación se encuentre operativa al momento de la postulación. No se admitirán prácticas en etapa de planificación.
 
Categoría start-up
Para ampliar el universo de empresas alcanzadas por el premio, este año incorporamos la categoría start-up que comprende a empresas y proyectos que pueden estar en el proceso de consolidación (hasta 3 años desde su constitución al 5 de mayo de 2022) y cuya facturación anual no supere los USD 100.000.

¿Quiénes integran el jurado?
Jorge Xavier | Decano Facultad de Ciencias Económicas y de Administración Udelar
Adrián Rodríguez | Docente Facultad Ciencias Económicas y de Administración Udelar
Andrés Danza | Director periodístico de Búsqueda.
Flavio Caiafa | Presidente de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación.
Marieke Goettsch | Especialista división Competitividad, Tecnología e Innovación del B.I.D.
Omar Cabral | Socio principal de PwC Uruguay.

¿Cuál es el plazo?
La primera etapa para postular la iniciativa va del 5 de mayo al 7 de julio de 2022. 
Los participantes deberán presentar un resumen de la práctica innovadora. 

En la segunda instancia, que comienza el 8 de julio y finaliza el 9 de agosto de 2022, quienes se hayan postulado en el período inicial deberán presentar los detalles de la iniciativa, documentación que acredite su existencia y un video.
 

Si te parece que tu empresa desarrolló alguna iniciativa de este tipo, te invitamos a postularla en: www.pwc.com.uy/innovacion
 
Te invitamos a participar y difundir el reconocimiento con tu red de contactos.
Ante cualquier duda, podés escribirnos a uy_innovacion@pwc.com
 



jueves, mayo 05, 2022

Occidente acobardado. Para muestra un botón.


Occidente acobardado. Para muestra un botón.

por Guillermo Sicardi | Semanario Búsqueda | jueves 5 de mayo de 2022.


La semana pasada escribimos la columna diciendo que Occidente está acobardado por no defender a ultranza los valores que hacen superior a la civilización occidental en todos los frentes: económico, social, cultural y moral. 

Por eso quiero recordar al ex presidente francés Nicolás Sarkozy y el discurso que dio en Bercy días antes de ser electo como presidente de Francia en mayo de 2007. Dijo Sarkozy:

"Hoy hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de muchos intelectuales progresistas. De esos que el pensamiento único es el del que todo lo sabe y que condena la política mientras la practica. Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura: desde 1968 no se podía hablar de moral”. 

“Nos impusieron el relativismo, la idea de que todo es igual: lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes”. 

“Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente. Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El eslogan era vivir sin obligaciones y gozar sin trabas. Dejaron sin capacidad a las fuerzas del orden y crearon una frase: se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud. Los vándalos son buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente el inocente”

“Así la herencia de Mayo del 68 ha liquidado a la escuela de Jules Ferry en la izquierda francesa, que era una escuela de la excelencia, del mérito, del respeto, del civismo; una escuela que quería ayudar a los niños a convertirse en adultos y no a seguir siendo niños grandes, una escuela que quería instruir y no infantilizar, porque había sido construida por grandes republicanos que tenían la convicción de que el ignorante no es libre”.

Todos esos políticos que reivindican la herencia de Mayo del 68, dan al prójimo lecciones que jamás se aplican a sí mismos, quieren imponer a los demás comportamientos, reglas, sacrificios que jamás se imponen a sí mismos. Proclaman: “Haced lo que yo digo, no hagáis lo que yo hago”.  Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía”. 

Y agrega que el heredero de este nefasto equívoco de la historia es la izquierda y más concretamente los socialistas "que le han tomado gusto al poder, a los privilegios (...), que cultivan los arrepentimientos [en relación con el pasado colonial de Francia] que denigran la identidad nacional, que atizan el odio de la familia, de la sociedad, de la nación, de la República".

“Defienden los servicios públicos, pero jamás usan transporte colectivo. Aman mucho la escuela pública, pero mandan a sus hijos a colegios privados. Firman peticiones cuando se expulsa a algún “okupa”, pero no aceptan que se instalen en sus casas”. 

Y en cuanto al trabajo dice que “la izquierda … ha renunciado al mérito y al esfuerzo, que ha dejado de hablarle a los trabajadores …  porque el valor trabajo ya no forma parte de sus valores, porque su ideología … ahora es la ideología del reparto obligatorio del trabajo, la de las 35 horas, la del asistencialismo. La crisis del trabajo es ante todo una crisis moral, y en ella la herencia de Mayo del 68 tiene una enorme responsabilidad. Yo quiero rehabilitar el trabajo, quiero devolver al trabajador el primer lugar en la sociedad”.

“Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones, antes que los derechos".

Pasaron 15 años y, lamentablemente, poco ha cambiado. Por eso la batalla cultural es un proceso, no un suceso. Y hay que librarla todos los días.