martes, enero 05, 2010

Corporativismo
por Pablo Da Silveira


Los trabajadores del Clínicas se movilizaron a mediados de noviembre porque se oponían a que sus salarios fueran pagados a través del Discount Bank, en lugar de a través del BROU. La razón, según dijeron, era de naturaleza "ideológica". No importaba que ese cambio implicara una disminución de costos y, por lo tanto, un ahorro para los contribuyentes. Tampoco importaba que la decisión hubiera sido tomada por la dirección del hospital en el marco de sus competencias legítimas. Ellos, los trabajadores, preferían al BROU. Aunque sólo se representaran a sí mismos y aunque los costos los pagaran otros, su preferencia debía imponerse.

Días más tarde, el vicepresidente electo Danilo Astori reconoció públicamente la ausencia de logros en materia educativa y mencionó entre las causas a "las actitudes corporativistas que anteponen el interés sectorial al nacional". Los sindicatos de la enseñanza calificaron a esa afirmación de "despropósito" y uno de sus dirigentes

declaró: "Muchas cosas nos separan de Astori. Tenemos diferencias importantes con el contador en materia de inversión y de educación".

Un dirigente gremial que sólo representa a algunos miles de afiliados se dirigía al vicepresidente electo como podría hacerlo el jefe de la bancada opositora, es decir, poniendo en un mismo plano sus respectivas opiniones sobre las políticas a seguir. El lenguaje sugería que no hay ninguna diferencia entre la representatividad gremial y la representatividad política.

Poco después, la Corte Electoral convocó a las elecciones que se realizarán en febrero para designar a los docentes que ocuparán lugares en el Codicen y los Consejos Desconcentrados de ANEP. Junto a ellos se sentarán otros consejeros designados por el Poder Ejecutivo con venia del Senado, para lo que se requerirán los votos de dos tercios de los senadores. Pero, una vez instalados en los órganos de gobierno de la enseñanza, todos tendrán la misma influencia.

El corporativismo es la doctrina según la cual la sociedad no está integrada por ciudadanos sino por grupos de interés. Gobernar no significa proteger los derechos de todos (incluyendo aquellos que no pertenecen a ningún grupo) ni buscar soluciones imparciales y justas, sino llegar a acuerdos que reflejen la correlación de fuerzas entre aquellos grupos que tienen la capacidad de articular sus demandas. El corporativismo fue un componente central del fascismo. El ideal de Mussolini era una sociedad gobernada por órganos en los que estuvieran representados los trabajadores, los empresarios, los militares, la Iglesia, los intelectuales. La idea de sustituir a la representación política (efectivizada a través de los partidos) por la representación corporativa también formaba parte de las propuestas que Bordaberry hizo a los militares en 1976.

Nunca como hoy nuestro país estuvo tan cerca de cambiar el régimen republicano por uno corporativo. Felizmente, nunca como hoy se habló tanto del tema. La palabra "corporativismo" era hasta hace poco un término para especialistas, pero hoy se la encuentra en la prensa. En el correr de estos años veremos de qué lado cae la moneda.


http://www.elpais.com.uy/10/01/05/predit_463587.asp

El Frente Amplio y SUTEL a bordo del Titanic


"La principal operadora telefónica estadounidense, AT&T, podría estar a punto de lograr un segundo hito en la historia de la telefonía al haber solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. que la exima de la obligación de proveer y mantener las redes de telefonía fija. AT&T considera que ya "es el momento de cortar el cable" en telefonía fija, y así se lo ha comunicado a las autoridades del país norteamericano."
http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/AT/26T/quiere/abandonar/telefonia/fija/elpepueco/20100104elpeputec_6/Tes

Hace 20 años atrás, los ex Presidentes Lacalle y Batlle quisieron vender Antel, justamente para salirse de la telefonía por cable e invertir todo a crecer en la telefonía móvil, la fibra óptica y voz por IP.

El Frente Amplio y el Sindicato de empleados públicos de Antel se encargaron de detener el tiempo y congelar a Uruguay en el atraso tecnológico, todo para defender una ideología estatista notoriamente fracasada en el primer mundo y para defender a un puñado de empleados privilegiados.

Hace años escribí en este Blog dos artículos que tristemente tienen vigencia. ¿Será que yo soy tan sagaz que veo el futuro o que el resto son tan ciegos que ni siquera ven el presente?

Estos son los articulos: "Tecnologia, no ideología" y "Skype vs. Antel"
http://sicardi.blogspot.com/2006/11/tecnologa-no-ideologa.html
http://sicardi.blogspot.com/2008/07/antel-vs-skype.html

Guillermo Sicardi

miércoles, diciembre 16, 2009

El socialismo mata.

por Carlos Alberto Montaner


Swaminathan Aiyar es un notable economista hindú que ha sacado una cuenta muy incómoda. Se le ocurrió medir el enorme precio que pagó la población de la India por no haber hecho antes la reforma económica que hoy mantiene en su país un ritmo de crecimiento que excede el 7% anual, reduce vertiginosamente el porcentaje de pobres y mejora sustancialmente la calidad de vida de los más necesitados.


Swaminathan Aiyar es un notable economista hindú que ha sacado una cuenta muy incómoda. Se le ocurrió medir el enorme precio que pagó la población de la India por no haber hecho antes la reforma económica que hoy mantiene en su país un ritmo de crecimiento que excede el 7% anual, reduce vertiginosamente el porcentaje de pobres y mejora sustancialmente la calidad de vida de los más necesitados. Los números son impresionantes: no haber hecho la reforma con antelación provocó la muerte de 14.5 millones de niños, mantuvo a 261 millones en el analfabetismo y a otros 109 por debajo de los límites de la pobreza. El estudio lo acaba de publicar el Cato Institute de Washington y se titula El socialismo mata.

Los latinoamericanos deberían aprender de esta experiencia. No hacerlo, además de un crimen, es una estupidez casi perfecta. El ejemplo es muy claro: en la India ha habido dos grandes modelos de desarrollo. Entre 1947 y 1981 se ensayó la fórmula de la economía estatizada, dirigida por una enorme burocracia gubernamental, intensamente proteccionista, hostil a la empresa privada y a las inversiones extranjeras, convencida de las ventajas del desarrollo hacia dentro. El resultado de esa etapa socialista fue un crecimiento anual promedio de 3.5 que, cuando se descontaba el aumento de la población, quedaba reducido al 1.49.

Mientras los hindúes seguían esa senda socialista, tan parecida a los ensayos latinoamericanos, desde el peronismo hasta el chavismo, otros pueblos asiáticos --primero Taiwan, Corea del Sur, Hong-Kong, Singapur, luego Tailandia, Malasia e Indonesia-- tomaron el camino contrario: abrieron sus economías, alejaron al gobierno del aparato productivo y fomentaron la iniciativa privada. En otras palabras, liberalizaron decididamente sus economías. Al cabo de apenas una generación, los resultados que exhibían eran pasmosos: disminución drástica de la miseria y la ignorancia, mejora en todos los índices de desarrollo humano y surgimiento de unos robustos sectores sociales medios.

Presionados por esa inocultable realidad, los hindúes hicieron su reforma y abandonaron las fallidas supersticiones del socialismo, primero tibiamente, y luego con mayor ímpetu comenzada la década de 1990, hasta llegar a convertirse hoy en un actor de primer rango internacional que compite en precio y calidad con la China, a la que comienza a disputarle la condición de gran fábrica del mundo. (No olvido la sorpresa de unos amigos que necesitaban contratar un servicio de ventas telefónicas en América Latina y acabaron pactando con la sucursal de una compañía hindú radicada en Cochabamba, Bolivia.)

Es importante que los economistas latinoamericanos saquen la cuenta de cuánto nos cuestan los experimentos socialistas en sangre, sudor y lágrimas. Cuánto han pagado y pagan los argentinos por los tercos experimentos del peronismo. Cuál fue la inmensa factura pagada por la sociedad peruana durante la locura de Velasco Alvarado, la nicaragüense con el sandinismo o Cuba con su medio siglo de estalinismo.

La medición podía hacerse a partir de la experiencia chilena: ¿qué hubiera pasado en toda América Latina si los pueblos de nuestra cultura hubieran hecho una reforma económica como la llevada a cabo por los chilenos, iniciada durante la dictadura de Pinochet, pero sabiamente mantenida por los gobiernos de la democracia? En 1959, por ejemplo, Cuba tenía un tercio más de ingreso per cápita que Chile y más o menos la misma población. Hoy Chile triplica el ingreso de los cubanos, su población es un treinta por ciento mayor, y el país sudamericano se ha convertido en la secreta meta y destino de miles de cubanos que han conseguido instalarse allí, incluidos unos cuantos hijos de la clase dirigente convencidos de que el barco de los hermanos Castro se va a pique a corto o medio plazo.

¿Somos capaces los latinoamericanos de aprender en cabeza ajena? Con algunas dificultades, parece que sí. Perú, por ejemplo, es hoy el país que más crece en el continente, y eso se debe a que, de manera creciente, los últimos tres gobiernos peruanos han tenido el sentido común de inspirarse en el vecino Chile y abandonar paulatinamente las viejas prácticas del socialismo estatista. Eso significa menos pobreza y mejores estándares de vida para la inmensa mayoría de la sociedad. Sin embargo, lamentablemente, la racionalidad sigue siendo un bien escaso en nuestro mundo. Mientras los peruanos, como los chilenos, se mueven en la dirección que dicta la experiencia, Hugo Chávez y sus cómplices del socialismo del siglo XXI reinciden en el disparate. Insisten en hacerles daño a sus conciudadanos, convencidos de que los guían en la dirección de la gloria. No se han enterado de que el socialismo mata.


domingo, diciembre 06, 2009

Y nos esta diciendo "la otra cosa"


"Como te digo una cosa, te digo la otra" es la frase que define a Mujica: un día dice negro, el otro blanco. Con este vaivén ha logrado que todos escuchemos algo de la boca de Mujica que coincide con nuestras creencias. ¿Pero cuál es el verdadero Mujica?

Desde que ganó las elecciones, todas sus frases han sido sobre "la otra cosa". La lucha armada, la expropiación de los medios de producción o la lucha contra el imperialismo yankee que habían sido "las cosas" por las que siempre predicó, parece que han quedado a un lado y ahora nos dice -para bien- otra cosa:

- "No hay vencidos, ni vencedores"

- Quiere parecerse a Nueva Zelandia, número 1 y 2 en la lista del ranking Doing Business del Banco Mundial, que son aquellos países que eliminaron burocracia y se prepararon para competir, sobre bases liberales, en el mundo globalizado

- Se reúne con el PIT/CNT, las momias más anquilosadas de la revolución bolchevique, defensores del estatismo ineficiente y garronero de los empleados públicos para decirles que esta vez la reforma del estado va en serio.

- Fue a hablar con Daniel Ferrere, un empresario de fuste, una opinión de clara postura liberal de la mejor cepa, Presidente de la Cámara de Comercio Uruguay Estados Unidos y principal de uno de los Estudios Jurídicos más importantes del país, ya que Mujica quiso "abrirme la cabeza"

- Y por último, al fundirse definitivamente Metzen & Sena declara: “Así como nos envejecemos los seres humanos y nos llenamos de canas y arrugas, los procesos productivos también envejecen. Y hay fábricas que quedan como piezas de museo”, dijo Mujica.

Si sigue por este camino le hará un gran bien al Uruguay. Si vuelve a sus viejos dichos y a los de "su barra", retrocederemos varios casilleros.

"Como te digo una cosa, te digo la otra". Que diga lo que quiera, pero que haga lo correcto.

Dr. Guillermo Sicardi, MBA

miércoles, diciembre 02, 2009

Esperemos que haya cambiado ...

Publico y suscribo íntegro este artículo del Dr. Ope Pasquet
Senador electo por el Partido Colorado

El domingo pasado la ciudadanía se pronunció de manera clara y contundente: quiere que el próximo presidente de la república sea José Mujica. Mujica gobernará, como lo hizo Tabaré Vázquez, con el respaldo de una mayoría parlamentaria propia, que le permitirá desarrollar su programa de gobierno sin hacerle a la oposición las concesiones que no quiera hacerle.

Desde siempre, y no sólo durante la campaña electoral, los partidos tradicionales dudaron de la autenticidad del compromiso democrático de José Mujica (y conste que me incluyo entre los "dubitativos"). Ante el resultado electoral del domingo, quedan dos opciones: o suponemos que la mayoría de los uruguayos también carece de firmes convicciones democráticas, o reconocemos que esa mayoría simplemente no comparte nuestras dudas y ve a Mujica de otra manera. Me inclino por esta segunda alternativa.

El mismo pueblo que en Octubre rechazó el atentado contra el Estado de Derecho que hubiese significado la anulación de la Ley de Caducidad, y la negación de las garantías del sufragio contenida en la propuesta de "voto epistolar", en Noviembre hizo presidente a un tupamaro. En la segunda vuelta, Mujica tuvo casi cien mil votos más que papeletas rosadas hubo en Octubre. Respetemos íntegramente la voluntad del soberano, y tratemos con humildad de comprender mejor los modos de sentir y razonar de los uruguayos de hoy.

Por el hecho de haber sido elegido por el pueblo, el futuro presidente merece que aún quienes no lo votamos le abramos una carta de crédito. Confiemos en las buenas intenciones que proclama, mientras no las desmientan sus acciones. La gente espera que una brisa fresca de entendimiento y cooperación entre los partidos, despeje la atmósfera crispada y tensa de la campaña electoral. La campaña terminó y es tiempo de darse un apretón de manos y felicitar al que ganó en buen ley. La salud del espíritu público necesita este momento de reencuentro, que forma parte del ciclo democrático tan legítimamente como el momento de la lucha electoral. Inexorablemente llegarán, después, otros momentos.

El discurso del presidente electo en la noche del domingo estuvo a la altura de las circunstancias. En la hora del triunfo, de su triunfo, José Mujica demostró grandeza. Al invocar el "Ni vencidos ni vencedores" de la Paz de Octubre de 1851, se ubicó en la línea de la mejor tradición nacional: la de la tolerancia y el respeto entre los orientales de todas las divisas. Así hablan los presidentes del Uruguay.

Cuando dijo que el poder reside en el corazón de las grandes masas populares y que a él le había llevado toda una vida comprenderlo, Mujica se acercó mucho a ese rechazo final y definitivo de la violencia como método de acción política que espero escucharle algún día; no es a los tiros, seguramente, que se conquista el corazón de nadie. Eché de menos en sus palabras una referencia siquiera a la Constitución. Mujica no la nombró, pero la lealtad a ese supremo símbolo republicano es un rasgo central de la identidad nacional uruguaya, que el presidente debe ser el primero en respetar y defender.

Mientras pensaba en eso, recordé el discurso de Jorge Batlle en la noche del último domingo de Noviembre de 1999, poco después de que se anunciara que le había ganado la elección a Tabaré Vázquez y que sería el próximo presidente de la república. Yo era uno de los tantos que colmaban el Radisson Victoria Plaza esa noche; allí escuché el emocionado discurso del presidente electo. Abundaron en él las previsibles referencias a la libertad y a las instituciones, así como las expresiones de gratitud a los blancos que lo habían votado, pero no hubo palabras de aliento para los débiles, los humildes, los necesitados; yo sentí que faltaba una nota de sensibilidad batllista en aquel discurso. Sin embargo en el 2002, cuando una crisis tremenda cayó sobre el país, se paró la inversión pública pero el gasto público social se mantuvo y aun aumentó como porcentaje del total; el Estado en penurias no le pagaba a sus proveedores, pero reforzaba el rubro de los comedores escolares y seguía haciendo escuelas de tiempo completo. Los hechos del gobierno habían ido más lejos, por el camino de la solidaridad verdadera, que las palabras del presidente electo aquella noche.

Espero que, del mismo modo, la práctica del gobierno que se instalará el próximo 1º de Marzo supere el discurso del presidente electo y no deje nada que desear en materia de respeto a la Constitución. Al pie de ese gran símbolo tenemos que encontrarnos siempre los uruguayos, cualesquiera sean los resultados electorales.

lunes, noviembre 30, 2009

La cultura del pobrismo

Resumido del articulo de Alejandro Rozitchner publicado en 2005 en
http://100volando.blogspot.com/2006/07/una-visin-pobrista.html

El pobrismo es una filosofía de vida, una versión del mundo y de la vida basada en la creencia absurda de que el destino se manifiesta como una serie infinita de carencias. Su moral es una moral de quedados que dicen estar siempre bajo una voluntad ajena, cuando por lo general, carecen de una voluntad propia.

El pobrismo es la política de aspirar a poco, el plan de no pagar ninguno de los precios que una sociedad debe pagar para conquistar un buen nivel de vida. Se prefiere mantener la pobreza como cultura popular aunque se dice querer eliminarla. Pobrismo es hacer de la comunidad carenciada una comunidad virtuosa, del hombre caído, un personaje más valioso que el hombre entero.

Pobrismo es rechazar el crecimiento por ver en la riqueza la huella del diablo.

Pobrismo es ser más sensible a las pérdidas que todo crecimiento produce, que a los beneficios de tal metamorfosis.

Pobrismo es no aspirar a una vida plena sino a una mera supervivencia

Pobrismo es no querer crecer, es ver en el crecimiento una tentación indebida y por lo tanto se obstaculiza el camino de quienes quieren crecer, para arruinárselo, con la moral absurda de que si yo no puedo y no quiero tampoco debe poder o querer nadie.

Pobrismo es mirar para atrás, pensar para atrás, querer para atrás, asegurarse la quietud con estratégicas morales de respeto y de temor.

Pobrismo es creer que la gente que tiene plata no puede querer el bien del país y por el contrario creer que lo que quiere y decide alguien en mala situación es siempre bueno y correcto.

Pobrismo es, para un político, cortejar a la pobreza como a una novia, siendo incapaz de generar otra estrategia de poder que la de reinar en el vacío.

Pobrismo es halagar al pueblo en sus aspectos más quedados y conservadores. Es conformar a ese pueblo con su facilismo, armar una ciudadanía con el lomo de sus prejuicios, contenta de ser mediocre y tiránica a la hora de descalificar cualquier instancia que busque desafiarla, defender su moral de pobreza justa, de pobreza padecida de la cual siempre otro es responsable, de pobreza que se convierte en plan de lucha en contra de aquel que osó no ser pobre para castigar su osadía.

Pobrismo es preferir no hacer olas y quedarse en el confort y la retroalimentación que produce el grupo de frustrados, es no querer explorar las posibilidades disponibles, preferir el juego de rechazarlas a todas para hacer más fuerte el sentido colectivo de la frustración y centrarse en una lucha falsa de culpar al rico, al menos pobre o al que busca, como si fueran responsables de las dificultades que padecen.

Las miserias mentales engendran miserias materiales. Debmos dejar de creer que nuestra pobreza proviene de enemigos feroces y asumir que nuestra riqueza está en nuestras manos.

lunes, noviembre 16, 2009

Emprender en Bolivia

La semana pasada estuve en Cochabamba, Bolivia, compartiendo con un grupo de empresarios los conocimientos trasmitidos por Stephen Covey en un taller sobre Los 7 Hábitos de las Personas Altamente Efectivas.

El "clima" de negocios en Bolivia es tán árido como su falta de salida al mar. Figuran en el lugar 161 del Ranking Removiendo Obstáculos al Crecimiento que lleva el Banco Mundial (http://espanol.doingbusiness.org/ExploreEconomies/?economyid=25)

Los individuos emprendedores no son bien vistos allí.
Muchos siguen creyendo que sus desgracias son por culpa de los españoles que les robaron el oro y la plata hace más de 500 años. Los nuevos culpables son las multinacionales del petróleo o el estaño.

No entienden que la riqueza no está en la tierra ni debajo de ella, sino que está en la mente de los hombres. Y entre éstos, el emprendedor es quien tiene la capacidad, la energía y el coraje, de convertir las ideas en realidad.

En Boliva pretenden establecer un orden social basado en los mismos principios que relatara Ayn Rand en la Rebelión de Atlas y son:

- Que eres incompetente para manejar tu propia vida, pero te crees competente para manejar la de los demás
- Que eres inadecuado para vivir en libertad, pero adecuado para convertirte en gobernante omnipotente
- Que eres incapaz de ganarte la vida mediante el uso de tu inteligencia pero eres capaz de elegir políticos para ocupar cargos sobre logros que no conocen

Parece que es inmoral vivir por tu propio esfuerzo, pero es moral vivir por el esfuerzo de otros; es inmoral consumir tu propio producto pero es moral consumir el producto de otros; es inmoral ganar dinero, pero es moral vivir a costa de los demás; es malo obtener ganancias mediante logros, pero es bueno beneficiarse del beneficio ajeno; es malo construir la propia felicidad, pero es buena disfrutarla al precio de la sangre ajena.

Bolivia está en el lugar 161 del ranking. Uruguay viene cayendo en los últmos 5 años del lugar 64 al 114. Argentina se ubica en el puesto 118, Brasil en el 129 y cierra Venezuela en el 177.

No son éstas buenas aguas para que naveguen los emprededores. Sí las son las de Nueva Zelandia, Irlanda, Canadá, Estados Unidos o Australia. Hacia allí emigran los latinos. Cambiemos nuestro clima de negocios, frenemos la inmigración de talentos y generemos riqueza. Está en nuestras manos y el lunes es un buen día para comenzar.

Gracias a dios es Lunes !!

Guillermo Sicardi

La ola de los presidentes-espejo

¿Por qué los italianos votan una y otra vez por Berlusconi? Esa es la pregunta a la que intenta responder un reciente artículo del Washington Post.

La periodista que lo firma, Anne Applebaum, recuerda que Berlusconi está acusado de corrupción, evasión de impuestos y manipulación de la prensa. Está enfrentado al sistema judicial, a casi todos los periodistas que no trabajan para él y a la Iglesia Católica. Su propia esposa denunció su último escándalo: que organiza orgías en su mansión de Cerdeña con prostitutas, bellas mujeres deseosas de trabajar en televisión e invitados especiales, incluyendo jefes de Estado. La Justicia italiana acaba de retirarle la inmunidad y deberá volver a rendir cuentas en los tribunales.


Pero igual los italianos lo siguen votando.
Applebaum ensaya diversas explicaciones para ese misterio. Recuerda que Berlusconi emergió como líder luego de que las investigaciones sobre corrupción de los años 90 borraran del mapa –literalmente- a una generación política entera. Que llegó prometiendo lidiar con temas considerados tabú: la burocracia y la inmigración proveniente de África del Norte. Que es el dueño absoluto de la televisión privada, donde criticarlo está prohibido. Que no ha dudado en manipular los contenidos de la televisión pública. Que es dueño de Milan, uno de los clubes de fútbol más populares y exitosos del país.
Pero, aún así, eso no logra aclarar por qué tantos italianos continúan votándolo a pesar de la sucesión de escándalos sin fin.

Applebaum cuenta que la mejor Beppe Severgnini.explicación se la dio el periodista italiano: Berlusconi es un “espejo” de la Italia de hoy, dice Severgnini: es un nuevo rico como la mayoría, no tiene miedo ni vergüenza en exhibirse como tal, disfruta sin pudores de la vida, gusta de las mujeres hermosas, vive con pasión el fútbol y es leal con sus amigos a los que defiende incluso de las garras de la Justicia.

“Berlusconi encarna una especie de versión caricaturizada del ideal de vida italiano”, anota Applebaum. Y, justamente porque es una caricatura, se le permiten ciertas exageraciones. La gente las escucha y se mata de risa.
Pienso que Severgnini y Applebaum tienen razón, y no solo para Italia y Berlusconi.

Para bien en unos casos y para mal en otros, un negro por fin llegó a ser presidente de Estados Unidos, un indio gobierna Bolivia, un ex agente de la KGB de mirada gélida y siniestra preside Rusia, una mujer narcisista, histérica y muy preocupada por su look manda en Argentina. La democracia que expulsa y que no elige a los mejores sino a los iguales, en estado de perfección: cada gobernante es el espejo de su propio pueblo.

El caso de Paraguay es notable. Su presidente es un señor que era obispo de la Iglesia católica y al mismo tiempo seducía y embarazaba a menores de edad. El santo varón –“progresista”, por supuesto- nunca reconoció a los hijos que tuvo por debajo de la sotana. Y cuando la Justicia lo obligó a hacerlo, entonces tomó el dinero que antes había donado al Estado, de modo que hacerse cargo de sus propios hijos le siguiera saliendo gratis. ¿No es el presidente paraguayo perfecto?


Berlusconi, Obama, Putin, Evo, Kristina, Lugo. Cada pueblo con su presidente-espejo.
¿La regla se cumplirá también en Uruguay, donde a diferencia de Italia, no se celebra el dinero y el éxito, sino la pobreza, emparejar hacia abajo y sospechar con malicia de cualquiera que se compra un par de zapatos nuevos?

Si la ola que recorre el mundo llega también aquí, ganará entonces el candidato que es el espejo perfecto del país en el cual nos hemos venido convirtiendo, paso a paso, desde los años 60. Es una obra (una demolición) colectiva que ha llevado décadas: el clientelismo de los partidos tradicionales, la guerrilla iluminada, la dictadura, la ley de Caducidad, otra vez el clientelismo, la destrucción de la enseñanza pública, el discurso black or white, la máquina de impedir del Frente y su sucursal sindical, la satanización de adversario, la reforma de la Constitución por mero cálculo partidario, we are fantastic, el clientelismo tercera parte… la lista sigue, es larga y no hay inocentes.

Una vez, en la televisión le preguntaron a José Mujica qué piensa de Hugo Chávez. Respondió: “Para Venezuela está bien”. Si José Mujica, el candidato-espejo, finalmente gana aquí las elecciones, alguien dirá en cualquier rincón del mundo: “Para Uruguay está bien”.

Ya no somos el país que fuimos, si es que alguna vez lo fuimos.
Algunos creyeron que la cuenta no nos iba a llegar nunca.
Pero ha llegado.

Artículo de Leonardo Haberkorn

domingo, noviembre 15, 2009

Los argentinos ... por Julián Marías

Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros.

No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad.

Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura.

Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.

Ellos mismos no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al
curandero todo al mismo tiempo.

Tratan a Dios como \'El Barba\' y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral.

No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones. No discutáis
con ellos jamás!!! Los argentinos nacen con sabiduría !!! Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de periodistas / políticos arreglan todo.

Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son \'El Pueblo Elegido\' ...por ellos mismos.

Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo
son insoportables por su griterío y apasionamiento.

Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunirlos, pero unirlos... imposible.

Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otro
argentino.

No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen: no estoy de acuerdo, sino: Usted esta absolutamente equivocado.

Aman tanto la contradicción que llaman 'Bárbara' a una mujer linda; a un erudito lo bautizan 'Bestia', a un mero futbolista 'Genio' y cuando manifiestan extrema amistad te califican de 'Boludo'. Y si el afecto y confianza es mucho más grande, 'Eres un Hijo de Puta'.

Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente \'Si\', sino \'Como No\'. Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: \'NO, de nada\' o \'NO\'... con una sonrisa.

Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de Africa y enseñar economía en USA.

Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman... \'Rebalanceo de Ingresos\', a un incremento de impuestos... \'Modificación de la Base Imponible\' y a una simple devaluación... \'Una Variación Brusca del Tipo de Cambio\'. Un Plan Económico es siempre ... \'Un Plan de Ajuste\' y a una Operación Financiera de Especulación la denominan...
\'Bicicleta\'.

Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de si mismos y la realidad. Tienen un altísimo numero de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se
desestabilizan y entran en crisis.

Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a si mismo como liberados. Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y
tolerantes.

Son racistas al punto de hablar de... 'cabecitas Negras\'.

LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL. PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES. DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES.

PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES.

ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA.

ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO.

Son un Misterio