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viernes, febrero 26, 2010

Argentina no tiene futuro


Cien años atrás el mundo veía a la Argentina como el país latinoamericano con mayor proyección internacional. El único que por el nivel educativo de sus inmigrantes, podía llegar a competir con los grandes.

Hoy la Argentina es el fiasco más dramático del continente. Hecho que demuestra, que no son solamente las personas instruidas las que generan el progreso y desarrollo de una nación, sino que el sistema empleado para lograr su avance económico es tanto o más importante que la erudición de sus habitantes. Los europeos bajo el dominio comunista no eran tontos ni ignorantes, pero eran despiadadamente pobres.

Si bien las naciones con elevado nivel instructivo y ético suelen llegar a ser más exitosas que las que carecen de esos atributos, el trabajo es mejor remunerado y los impuestos mejor distribuidos, en sociedades donde la libertad económica es irrestricta, y el gobierno no se inmiscuye en los negocios de las personas.

La Argentina no sólo eligió el camino económico equivocado, sino que carece de principios éticos. Se dejó llevar por la angurria de poder y dinero, pisoteando los valores que hacen a una sociedad decente.. Para reencauzarse, necesita por lo menos 20 años continuos de coherencia política y económica, sin sobresaltos, bajo el imperio de la ley.

Con sus actuales gobernantes y con el fantasma del peronismo, la misión es imposible.. A Perón no terminan de enterrarlo, y cuando se vive en el pasado no hay lugar para al futuro.

Las tácticas del manejo gubernamental obedecen a un caudillismo hereditario canceroso.
La Reina Cristina accedió al mando sin brindarse a una sola entrevista periodística ni a un debate con sus adversarios. Simplemente se sentó en el trono para hacer gala de sus trajecitos de diseñadores famosos, nunca vestidos dos veces. Desde Enero a la fecha su popularidad ha declinado de 56 por ciento a 19.9 por ciento.

La mujer no tiene un solo mérito o virtud, ni capacidad alguna para manejar un país. Su parodia de Evita, saca a relucir su agresivo estilo de piquetera populista cada vez que pronuncia una palabra. Si además es cierto que es maníaca depresiva, puede llevar a su país a una hecatombe peor a todas las que sufrió el pueblo argentino.

Cristina llegó al poder repartiendo dinero enviado de Venezuela por su buen amigo Hugo Chávez, y aprovechando de la maquinaria gubernamental manipulada por su marido. Está rodeada de individuos siniestros... Ex guerrilleros, terroristas y secuestradores, ahora convertidos en cleptómanos burgueses socialistas. Desde que inició su mandato no hizo nada positivo, ni podrá hacerlo.
Sigue extorsionando a los únicos que mantienen a flote el país: los productores agropecuarios.

En casi dos siglos la Argentina no ha logrado convertirse en exportador significativo de ningún artículo con alto valor agregado. Gracias a sus descarados e incompetentes gobernantes, continúa dependiendo del campo.
Los optimistas que hace 40 años quisieron crear una industria o comercio respetable, se encuentran hoy en peor situación económica que cuando empezaron.
Los guarismos señalan que 26.9 por ciento de la población vive debajo del nivel de pobreza. De acuerdo al Índice de Libertad Económica, Argentina se encuentra en el puesto 108 entre 157 países (Chile está en el número 8, Uruguay en el 40 y Perú en el 55). Entre 150 naciones la banca argentina ocupa el sitio 149.

La Argentina es el Tercer Mundo con gente bien vestida y rostro bonito.

- Las calles porteñas llenas de basura se asemejan a algunas urbes africanas.
- Las villas miserias se expandieron al centro.
- La criminalidad y falta de seguridad están enraizadas.
- La contaminación ambiental es asfixiante.
- La burocracia es insufrible.
- Los servicios son pésimos.
- Y la lista es larga.

En el último medio siglo Buenos Aires prácticamente no se modernizó.... Cualquier ciudad latinoamericana muestra comparativamente mayor desarrollo.

La Argentina desapareció del mapa internacional por completo. Los únicos países de América Latina que cuentan en el mundo son Brasil y México, a quienes los argentinos miraban desde arriba. Chile , Perú y Uruguay se encaminan hacia un futuro promisorio. Argentina no tiene futuro.

Jose Brechner
Ex diputado y embajador boliviano.

martes, febrero 23, 2010

LOS MISTERIOS DEL SILICON VALLEY

Para la mayoría de los estudiantes universitarios hablar del Silicon Valley o Valle del Silicio, suena como hablar de un volcán en la luna; poco o nada se sabe de ese lugar mágico ubicado a 30 minutos al sur de San Francisco, en el condado de Santa Clara.

En este lugar se encuentran las más importantes empresas de alta tecnología del mundo. En el marco natural de las colinas que separan la costa del desierto, se encuentran miles de empresas entre las cuales están Intel, Apple, Yahoo, eBay, Cisco, Hewlett Packard, Xerox, etc.
Entre ellas conforman el panorama general del valle. Nutrida principalmente por dos grandes Universidades, las más destacadas de la actualidad en ciencias físico-matemáticas que son las Universidad de Stanford en Palo Alto y la Universidad de California en Berkeley.

Cruzando la bahía, la zona se ha convertido en un polo generador de nuevas tecnologías, que cambian día a día la forma en que el mundo trabaja, vive y piensa. Sin embargo el Valle del Silicio no es simplemente un símbolo de la alta tecnología. La alta tecnología ya existe en Japón, Singapur y aún en Suecia o Rusia.
Pero el Silicon Valley lidera el mundo, y las pequeñas empresas que allí se desarrollan son realmente pioneras, únicas en su especie, innovadoras, revolucionarias. El Silicon Valley, líder en el mundo se ha convertido en el símbolo del emprendedor exitoso, el entrepreneur como lo llaman por esos lados, que siente que lo dejan hacer y hace.

Este estilo de vida ha identificado consecuentemente a los numerosos “think tanks” que proporcionan el sustento intelectual a la administración de los gobiernos, desde Reagan hasta Obama, así como también la inspiración suficiente para provocar la reducción de regulaciones y el estímulo a la iniciativa privada.
El Silicon Valley es en la actualidad objeto de estudio y campo de desarrollo de infinidad de investigaciones llevadas a cabo por científicos sociales. Pero aquí se mantiene un equilibrio entre educación emprendedora, investigación y capital de riesgo que permiten encaminar al éxito a muchos proyectos.

Cultura emprendedora
La cultura del valle es informal y orientada hacia la gente. Las puertas están siempre abiertas, cuando existen puertas. Las empresas son muy pequeñas en cuanto a estructura, aunque facturen millones y sean líderes en alta tecnología.

Es un ecosistema, una mezcla de conocimiento, nuevas ideas y dinero que hace de esta región de California el lugar ideal para quien desee comenzar una empresa desde cero. Es un estilo de vida, una forma de pensar, una sustentación intelectual donde la gestión del conocimiento y el capital intelectual son el arma básica.

Aquí se ha incentivado la falta de regulaciones y el compromiso son el ser humano y su capacidad de crear. La mayoría de los participantes en las empresas tienen contratos de ownerships o Shareholders, que traducido a nuestro castellano, sería algo así como, participación accionaria a todo evento, en las buenas y en las malas.

Aquí no se conocen las palabras “estabilidad o seguridad laboral”. Es un espacio único en la tierra, donde la gente no se identifica con liquidaciones de sueldo sino con participaciones en nuevas empresas, y donde hasta Colón se sentiría como un aventurero de baja monta. Es por esa razón que todos quieren conocer el Silicon Valley, a ver si se les pega el espíritu emprendedor, como también para estudiar la sociología de esta comarca emprendedora.

Así el Silicon Valley ganó el estatus de ser el mayor centro de innovación del mundo. Aquí fueron creadas las bases para el último salto de productividad estadounidense, en los años 90, tiempos en que el crecimiento económico no se daba a costa de la acumulación de deuda.

El valle en el 2010

Ahora en medio de la peor recesión pos guerra, los estadounidenses miran hacia el Silicon Valley en busca de la salvación para la crisis y la innovación que colocaría al país de nuevo en la ruta del crecimiento. En una reciente encuesta, los estadounidenses afirmaron, ocho de cada diez, que el país está perdiendo la corrida de la innovación. Apenas un 29% creen que el próximo Google o Facebook surgirán aquí.

Esa descreencia tiene dos motivos. Primero, los buenos tiempos de los años 90 nunca volverán. Los inversionistas de venture capital o capital de riesgo, aquellos que aceleran el crecimiento de empresas iniciantes, llegaron a casi US$8 mil millones por mes a fines de la década de los 90. Hoy, cayeron para mil millones de dólares mensuales y no aparecen proyectos grandiosos.
Los gringos están pesimistas en relación al futuro económico del país. Libros como ¿Somos Roma?, El mundo pos-Americano, Los últimos días de la República Americana y El Fin de la América captan esa ansiedad y transforman en éxito de ventas. La mitad señala que los mejores días del país quedaron atrás.

Estamos aquí para marcar un punto en el universo. De otro modo, ¿para qué estar aquí?. Estamos creando un conocimiento completamente nuevo, como un artista o un poeta. Así es como tienes que pensar esto. Estamos re-escribiendo la historia del pensamiento humano con lo que estamos haciendo. - Steve Jobs. 1985

Otra mirada
Por otro lado la mitad de los estudiantes de Ph.D. en computación en los Estados Unidos son extranjeros y 13 de las mejores universidades del mundo están en ese país. Un estudio del Centre for European Reform mostró que Estados Unidos invierte un 2,6% del PIB en universidades, más del doble de Europa y Japón.

El Silicon Valley se está llenando de emigrantes que ven el mejor ambiente para emprender. Estados Unidos todavía, y lejos, continúa siendo el país con más inversión en empresas start-up o en inicio. Según la consultora PricewaterhouseCoopers, fueron 28.3 mil millones de dólares en año pasado, ante 4,2 mil millones de China.

Según los expertos, el futuro estará por las áreas de biotecnología, nanotecnología y energías verdes. Estados Unidos seguirá siendo un país donde los emprendedores son héroes, mucho más si se hacen ricos. A lo inverso que sucede en nuestra cultura latina que los endemoniamos. Sin dudas seguirá siendo el país con más rápida transformación de la innovación en lucros.

Desde el Silicon Valley 2010 / Fernando Vigorena

domingo, febrero 21, 2010

La izquierda frívola

"Hoy hemos derrotado a la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas. De esos que el pensamiento único es el de que lo sabe todo, y que condena la Política mientras la practica.

Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en que no quede lugar para la cultura: desde 1968 no se ...podía hablar de moral. Nos impusieron el relativismo.La idea de que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes. Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente.Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era "VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS".

Quisieron terminar con la escuela de excelencia y de civismo.
Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.
Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: Se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud: los vándalos son buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente.

Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo.
Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados. Adoran la periferia pero jamás viven en ella. Firman peticiones cuando se expulsa a algún ocupante, pero no aceptan que se instalen en su casa.
Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo, y que atizan el odio a la familia, a la sociedad y a la república.

Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones antes que los derechos.
Estos se ganan haciendo valer y respetar los anteriores."

Quien escribió este artículo es Nicolás Sarkozy, presidente de la República de Francia. ¿No le encuentra un parecido con la situación que vivimos en nuestro Uruguay?.

sábado, febrero 20, 2010

Internet: Uruguay en Carreta, el Mundo en 0KM


El gráfico compara el promedio de velocidad de conexión a Internet con el resto del mundo.

En Uruguay vamos a una velocidad de carreta de 20 Km/h mientras el mundo circula 6 veces más rápido, a 120 Km/h.

¿Cómo pretende Antel, su Sindicato y el Gobierno Nacional que a ambos cobija, que el resto de los uruguayos que generamos ingresos para alimentarlos a ellos, podamos hacerlo con semejante infraestructura del siglo 18?

El siguiente cartel está colocado en una fábrica en la China Comunista. Si estuvierámos en Africa ya los leones nos hubieran comido. O nos moriremos de hambre al no poder correr a la misma velocidad que corre el mundo

“Cada mañana en África se despierta una gacela.
Sabe que tiene que correr más rápido que el león más veloz si no quiere que la maten.

Cada mañana se despierta un león.
Sabe que tiene que correr más rápido que la gacela más lenta, si no quiere morir de hambre.

Da igual que seas león o gacela. Cuando salga el sol, más vale que empieces a correr.”



Dr. Guillermo Sicardi, MBA


domingo, febrero 14, 2010

Google, Internet x 100. De Empresarios y mercanchifles.

El gigante de las búsquedas en Internet, Google, anunció su intención de crear su propia red de Internet para ofrecer una conexión de altísima velocidad cien veces mayor a la que brindan otras operadoras en Estados Unidos. (El Observador - domingo 14 de Febrero de 2010)

Me pregunto qué estará pensando "nuestra soberana y solidaria" Antel y su Sindicato para evitar que Google llegue al Uruguay con semejante progreso.

La empresa pretende una conexión que permita a los usuarios descargar una película entera de alta definición en menos de cinco minutos o interactuar con compañeros en todo el mundo mientras se ve en directo un vídeo en 3D de una clase universitaria. Igualmente se podrá mirar una radiografía en tres dimensiones en una clínica rural y analizarla con un especialista de Nueva York.

Me pregunto en qué estarán pensando los muchachos de la FEUU y otras autoridades de la Universidad de la República cuando uno pueda estudiar en Harvard sin moverse de su casa. Acaso en "¿Obreros y Estudiantes Unidos y Adelante?", "¿Autonomia y Cogobierno?" o "Presupuesto Digno?".

Google señaló que le insistió a la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU (FCC) para que busque formas creativas y nuevas en su Plan Nacional de Banda Ancha pero que igualmente decidió lanzar su propio proyecto experimental. El gigante de internet pretende desarrollar una conexión que permita a los consumidores usar aplicaciones y servicios inéditos hasta ahora inimaginables.

La iniciativa privada de Google le dice al Gobierno de USA que sea creativo, que cumpla su rol de "derribar barreras al crecimiento" y le dice además que si no le escuchan Google va a seguir adelante. Porque Google tiene una misión que cumplir. Y ningún burócrata -ni en Estados Unidos ni en la China comunista - lo detendrá.

Los empresarios rioplatenses y latinos deberían tomar ejemplo de sus colegas de Google. Ellos no compran costosos tickets para almorzar junto al poder de turno. Ellos desafían al poder de turno. Procuran darle más servicios, más libertad y más oportunidades a sus clientes. ¡Eso es un empresario con mayúsculas! Los otros .. unos simples merchanchifles.

Dr. Guillermo Sicardi, MBA

jueves, febrero 11, 2010

De la izquierda se fueron para la derecha


Economía y Mercado - Diario El Pais de Uruguay - por JORGE CAUMONT

Aunque con poca frecuencia se alude a su concepto original -el surgido tras la Revolución Francesa en el Siglo XVIII- hoy las referencias a una derecha política están más asociadas a las corrientes conservadoras, al liberalismo económico y al capitalismo, para lo que el individualismo es condición básica.


La izquierda política es, por oposición, la que supuestamente está vinculada al cambio -y no al conservadurismo de cierta situación y del statu quo-, la que pregona al colectivismo, al intervencionismo estatal y a la igualdad social contra la libertad individual para procurar el beneficio del propio individuo y así el del resto de la sociedad.

Pero la realidad de las últimas décadas nos muestra una evolución de esa izquierda política. En nuestro país, como antes ocurriera en Europa, esa evolución tiende a acercarla a la derecha y a diferenciarse de ella tan solo en el intervencionismo para repartir ingresos o riquezas de modo de cumplir con su objetivo igualitario.

No hace mucho tiempo se pregonaba el control de precios pues se suponía que con ello y dejando libres a los salarios, el ingreso se redistribuiría adecuadamente entre los miembros de la sociedad. Pero el control de precios probó ser ineficaz para ello, genera mercados negros y un incentivo para la mala calidad tanto de productos como de servicios. Por lo tanto, la izquierda política decidió mantener la libertad de los precios de la inmensa mayoría de los productos y servicios que se transan en la sociedad.

Tampoco la izquierda impulsaba desgravar importaciones pues el proteccionismo a la industria nacional se veía como la forma de ocupación mayor de trabajadores. Sin embargo, de aquellos aranceles y medidas de efectos arancelarios que llegaban a 2.000% hace tres décadas y que -como antes las prohibiciones de importar- impedían todo tipo de compras en el exterior, hoy solo queda el recuerdo de algún historiador y la aceptación general e incluso la propuesta de profundizar en la reducción del arancel externo para importaciones desde afuera del Mercosur. Pocos son los que ahora recuerdan la permanente brega que hubo durante mucho tiempo entre los colectivistas que proponían el control de la tasa de interés, fijarle un tope, y los liberales que justificaban la conveniencia de la libertad del costo del crédito. Como pocos son los que recuerdan los controles de cambio y tampoco las permanentes propuestas de la izquierda colectivista de impedir la libertad de las transacciones en monedas extranjeras, defendida por quienes creen desde siempre en el liberalismo económico.

Recuerdos similares abundan. Avanzar en el colectivismo era lo que más se propugnaba y lo que desde hace unos años se ha venido abandonando. La propiedad estatal de los bancos, del sistema financiero en general y la intervención a ultranza en el comercio exterior eran banderas de la izquierda ya olvidadas, contrarias a las posiciones de los que por ser las suyas diferentes, se les calificaba de derecha.

AVAL AL CAPITALISMO. Uno de los principales objetivos del actual y del próximo gobierno es el aumento de la inversión privada. Fomentarla no es otra cosa que avalar al capitalismo pues en el contexto de la libertad de acción del empresario que invierte está implícita -se propugne o no- la aceptación de la ganancia del inversor. Nadie invierte si no se le asegura su derecho a recibir el fruto de su actividad.

El colectivismo ha dado paso al capitalismo y así es como debe verse el gran paso que se ha dado desde la izquierda intransigente hacia una posición que antes se veía enteramente como de derecha. Más aún, para apuntalar al capitalismo y al derecho de los inversores, la izquierda ha abandonado la oposición a lo que siempre ha sostenido la posición contraria a sus postulados: que las deudas se deben pagar. Contrariamente a lo que antes se impulsaba, una vez en el gobierno, la izquierda ha honrado la deuda pública hasta en sus últimas consecuencias borrando de los cálculos de los inversores y prestamistas del país, gran parte del riesgo que antes existía. No se menciona más la formación de un club de deudores latinoamericanos ni otras cosas por el estilo pues como desde siempre se les había indicado, deshonrar la deuda era sumir al país en la miseria que se decía que evitaría el no pago de las obligaciones financieras.

Entonces, ¿cuál es hoy la diferencia entre la izquierda uruguaya y el movimiento tildado derechista en nuestro país? No es ni más ni menos que la diferencia que existe entre la forma cómo cada uno piensa que se deben nivelar los ingresos de la población. Desde el punto de vista económico al menos, el único cambio ha sido la intervención estatal para llegar a ese tipo de situación.

El impuesto a la renta personal y el impuesto que ahora financia a la salud es la gran diferencia. Mientras unos sostienen que eso mejora la distribución del ingreso, los otros creen que existen caminos más eficaces y eficientes. En Estados Unidos, el primer país que optó por camino similar en el albor del siglo pasado para mejorar la distribución del ingreso, la evidencia muestra que el resultado obtenido fue el opuesto. El paso del tiempo probablemente indique algo idéntico para el caso uruguayo, algo que hoy aún es difícil de probar pues es una reforma cuyos resultados se materializan en el mediano y largo plazo y no en período inmediato.

La izquierda uruguaya se ha movido hacia la derecha. Y no al centro, pues luego de haber estado negándolas y renegándolas por ser de extrema derecha, son muchas las cosas que ha pasado a reconocer y a aceptar

miércoles, febrero 10, 2010

El Presidente patán .. Chávez y las expropiaciones

video

Patán: 1. m. coloq. Aldeano o rústico. 2. m. coloq. Hombre zafio y tosco. U. t. c. adj.
Grosero o tosco en sus modales o falto de tacto en su comportamiento.

Los dictadores son patanes por naturaleza. Los estúpidos latinos que le siguen y aplauden dan lástima y vergüenza. Bajo el manto sagrado del socialismo, el populismo y estatismo, esconden el más burdo desprecio por el esfuerzo individual: la propiedad privada, que no es otra cosa que el fruto del talento y las virtudes puestas en acción.

Los pueblos latinos son ignorantes y mediocres. Y fruto de esa ignorancia es que votan a patanes como Chávez, como Evo, como Fidel. Son los mesiás que les prometen un mundo de maravillas sin el esfuerzo de ellos, pero sí con el esfuerzo de otros. Y paradójicamente son a esos "otros" a quienes tildan de "burgueses", "oligarcas" o explotadores.

Los verdaderos explotadores son los depradores que expropian a los emprendedores.
Este patán da un buen ejemplo de lo que no hay que hacer para vivir en una sociedad liberal, que cree oportunidades y defienda a los que tienen por hacer y por ser mejores.

Dr. Guillermo Sicardi, MBA

domingo, febrero 07, 2010

El capital psicológico


por Carlos Alberto Montaner

El gran tema es el capital psicológico. Los economistas no lo valoran adecuadamente y es una de las claves de la prosperidad o de la pobreza.

Una vez al año, el Cato Institute, el gran think-tank libertario de Estados Unidos, y la Universidad Francisco Marroquín --tal vez la más prestigiosa institución privada de Centroamérica--, reúnen en la bella ciudad de Antigua, Guatemala, a varias docenas de estudiantes de toda América Latina para explicarles la relación que existe entre la libertad y el desarrollo. Lo que sigue es la síntesis de lo que les conté.

Ya se acepta, porque parece evidente, que el desempeño económico de los pueblos es el resultado de cómo se trenzan y armonizan el capital humano (la educación), el capital cívico (el comportamiento social de la mayor parte del grupo) y el capital material (las riquezas naturales, las inversiones, las maquinarias, etc.). Pero en esa ecuación faltaba el capital psicológico. ¿Qué es eso? En esencia, lo constituyen las actitudes con que los individuos se enfrentan a siete factores fundamentales. Esas actitudes, claro, se derivan de percepciones, creencias y aprendizajes previos. Son éstas.

Actitud hacia la libertad. Donde abundan los individuos dispuestos a tomar decisiones y a construir con ellas su propia vida y a procurar la felicidad, sin las muletas del Estado, suele arraigar el bienestar personal y colectivo. Donde prevalece la búsqueda de la seguridad y se entrega el diseño de la vida a entidades exteriores, el resultado es mediocre. Algo de esto se imaginó Erich Fromm cuando escribió El miedo a la libertad.

• Actitud hacia el Estado.
Donde, por las razones que fueren, se percibe al Estado como una injusta fuerza coactiva que no responde a nuestros valores e intereses, sino a la conveniencia de quienes lo administran, el comportamiento de los individuos perjudica a la colectividad. Donde el Estado responde a las expectativas de la sociedad sucede lo contrario.

Actitud hacia el trabajo propio y ajeno. Donde se aprecian las actividades que se realizan, siempre que sean honradas, cualesquiera que fuesen, incluidos los oficios más humildes, y no sean un obstáculo para el ascenso social sino un tinte de orgullo, las consecuencias colectivas serán benéficas y el esfuerzo tenderá hacia la excelencia.

Actitud hacia el éxito. Donde se admira a los triunfadores y se ponderan sus logros, cuando son legítimos, se propaga y generaliza la lucha por destacarse y buscar el aprecio de la sociedad. Donde ocurre lo contrario y el éxito individual provoca rechazo y crítica negativa, desaparece un fuerte incentivo psicológico positivo.

Actitud hacia la ciencia y la innovación. Donde impera la curiosidad científica, y donde hay la voluntad de innovar y crear con originalidad, las consecuencias económicas son dramáticas. Es sorprendente, por ejemplo, que en el siglo XX ni uno sólo de los grandes hallazgos, invenciones o desarrollos técnicos que han cambiado la faz de la humanidad haya surgido en América Latina.

Actitud hacia los espíritus emprendedores. Donde se aplaude y cultiva la aparición de las personalidades creativas, y donde la sociedad les abre puertas en lugar de cerrárselas, los pueblos prosperan.

• Actitud hacia el otro. Donde prevalece, a priori, la confianza en el prójimo, en el otro, porque los acuerdos se cumplen, sucede que las transacciones se multiplican y disminuyen los costos de llevarlas a cabo. Sin embargo, donde se desconfía del otro porque se le presume mala fe, las sociedades son más pobres, dado que disminuyen sustancialmente los intercambios entre las personas, única fuente para la creación final de riqueza.

¿Puede aumentar el capital psicológico de una sociedad? Por supuesto. O puede disminuir. Depende del aprendizaje y de las experiencias de los individuos. En los países totalitarios, o en los que marchan en esa dirección, todo lo que las personas aprenden contribuye a disminuir el capital psicológico.

En cambio, en los países que aprecian la libertad y aceptan la responsabilidad, el capital psicológico se retroalimenta y multiplica. Tal vez esto es lo que estamos viendo en sociedades como la chilena. Nunca podremos probarlo matemáticamente, nunca podremos medirlo, pero sabemos que hoy el capital psicológico de ese pueblo es muy alto. Vale la pena estudiar esa variante.

Enero 31, 2010

sábado, febrero 06, 2010

El Derecho de NO Asociación Sindical


POR DANIEL M. FERRERE - El Observador - 06/02/2010

Mi columna de la semana pasada no le gustó a los que habitualmente me hacen el control de calidad. ¿A quién le importa el análisis teórico de las virtudes del corporativismo o del individualismo? Lo importante son los hechos, no las teorías, me dijeron. Personalmente discrepo con eso (siempre lo hago cuando me critican), pero si hay gente inteligente que piensa así hay que prestar atención. Trataré, entonces, de bajar a tierra.

La concepción corporativista es atractiva porque reduce los problemas complejos por vía de sacar gente para afuera. Deja afuera a quienes son receptores y no actores de la discusión. Deja afuera a los que, siendo parte de de la corporación, discrepan con los representantes. Deja afuera a los que no integran la corporación. Y transfiere parte del poder público del gobierno a la corporación, haciendo que esta se vuelva parte del juego político y permitiendo que genere estímulos y castigos en función de sus intereses, no los de la sociedad.

Empecemos entonces por el mundo del trabajo. La izquierda identifica trabajadores con sindicatos, lo que es múltiplemente falso. Pero eso permite perjudicar, ignorar y postergar a los que aspiran a un trabajo y no lo tienen, a los que no integran un sindicato porque discrepan con su ideología, y a los que lo integran pero son minoritarios en la corporación, pese a que en un Estado democrático y liberal unos y otros deberían tener los mismos derechos. En un Estado de concepción corporativa como el nuestro, sin embargo, los trabajadores a) empleados, b) sindicalizados, y c) que conforman la mayoría del sindicato, son ciudadanos de primera; los demás son de segunda.

Los colegas de Búsqueda publicaron la semana pasada una sentencia de un tribunal que condenaba al sindicato portuario a no bajar más de los barcos a golpes a los trabajadores no sindicalizados, y a no negarles el carné de acceso al puerto de modo de impedirles llegar siquiera a los barcos. La situación parece increíble, pero no es más que la consecuencia de lo que decimos arriba. Transferir parte del poder estatal a los sindicatos lleva naturalmente a que los sindicatos usen parte de ese poder en su propio interés.

Pero eso es solo un ejemplo, y hay muchos más. Durante los últimos cinco años se desarrolló una batalla judicial respecto de las ocupaciones de empresas, que la prensa ha recogido. La ocupación no es una medida de lucha contra la empresa, sino contra los trabajadores disidentes. Lo que pretende no es parar la empresa, si no hubiera trabajadores dispuestos a trabajar, la ocupación no sería necesaria. Lo que pretende es que los que no están de acuerdo con la huelga –los disidentes y los no agremiados– puedan trabajar. Es una lucha de unos trabajadores contra otros, en la que la empresa solo es telón de fondo. Y en esta lucha el gobierno apoya siempre a las corporaciones en perjuicio de los disidentes, con posiciones que han ido de la abierta coparticipación a la indiferencia.

Los tribunales pusieron un poco de orden, disponiendo que cuando la mayoría de los trabajadores quieren trabajar la empresa debe desalojarse, aunque el sindicato no quiera y al gobierno no le guste. Pero la posición de la Justicia, hasta hoy, sigue siendo corporativa. ¿Por qué desocupar únicamente cuando la mayoría no está de acuerdo? ¿Es que el trabajador individual que quiere trabajar tiene menos derecho que el que integra la mayoría? La Constitución de la República reconoce tanto el derecho de asociación como el derecho de no asociarse y el derecho al trabajo. ¿Por qué, entonces, el individuo que pretende ejercer su derecho de trabajar y no asociarse, discrepando con el sindicato, no puede hacerlo? En la concepción corporativa, los derechos colectivos “valen más” que los derechos individuales, y por ende el trabajador agremiado “vale más” que el no agremiado. Aunque eso no sea lo que dice la Constitución.

Lo mismo pasa en otros ámbitos. Cuando una empresa tiene que reducir personal, los sindicatos suelen pactar con las empresas que estas despidan a los no agremiados, y así se hace frecuentemente. El gobierno a veces no dice nada, y otras veces se complace abiertamente, porque así se castiga a los carneros que no se agremian. Entendemos a los sindicatos. Lo que no entendemos es la indiferencia de quienes deben hacer cumplir la ley. Porque eso es una violación manifiesta del derecho de no asociación, contrapartida natural del derecho de asociarse. Si despedir solo a trabajadores sindicalizados es una violación del derecho de asociación, despedir solo a no sindicalizados ¿no es violatorio del derecho correlativo inverso? Discriminar contra los agremiados no es más ilegal que discriminar contra los no agremiados, y cada vez que el gobierno amenaza a los que hacen una cosa y se regocija cuando hacen la otra, muestra que unos ciudadanos valen más que otros.

En estos días se publicó que la planta que ensambla los automóviles Chery, en Pan de Azúcar, cerraría porque no alcanza ni la mitad de la productividad que se consigue en Brasil. El sindicato, por supuesto, en huelga y con ocupación. Los trabajadores que están dispuestos a trabajar con la productividad necesaria, por supuesto, no le interesan a nadie. Que la empresa y el sindicato luchen entre sí hasta que uno gane y otro pierda, de manera que los disidentes, los no agremiados, los que no tienen trabajo, y por supuesto el resto del país, se embromen. No están agremiados, así que sus derechos e intereses valen menos.

Lo anterior puede repetirse al infinito. En la polémica educativa los intereses de los agremiados valen muchísimo más que los de todos los demás. La solución corporativa es: convoquemos a docentes, funcionarios, estudiantes y al gobierno, suponiendo que con eso quedan representados los estudiantes, los padres que ponen a sus hijos en manos del sistema, los maestros y profesores más interesados en sus estudiantes que en la lucha política y sindical, y el futuro del país. Eso, sin embargo, no es verdad. Pero el gobierno –este y cualquier otro– siempre prefiere la paz, y la forma más fácil de conseguirla es sacrificando a aquellos cuyas voces se escuchan más débilmente.

Es hora de dar la lucha por los individuos frente a las corporaciones. Eso es, llevado a la práctica, lo que quisimos decir. En individuo es la base de la sociedad. El individuo es titular de la libertad, y tiene tanto derecho de estar de acuerdo como de discrepar. El individuo tiene derechos que la Constitución le reconoce como propios, y que la alianza non sancta entre gobiernos y corporaciones le ha ido expropiando. La sociedad ya no es masa. Los gobiernos deberían darse cuenta que la cosa ha ido demasiado lejos y que es hora de defender al hombre frente a las corporaciones